30 de agosto de 2012

En el lugar del otro

Imagen obtenida de Inernet

EN EL LUGAR DEL OTRO

En cualquier relación interpersonal, es necesario siempre, ponerse en el lugar del otro. 

Esto que parece obvio, no debe de traducirse por tomar partido por el, por asumir todas y cada una de sus posiciones ante las cosas, sino de enriquecernos mutuamente con el intercambio de experiencias. 

Se trata por tanto de lograr que nuestra experiencia de vida,se enriquezca, esté entrelazada, tejida y tramada también con el aporte de otras experiencias vitales. 

Para eso debemos de tener UNA ATENTA MIRADA y debemos de practicar lo de ESCUCHAR CON ATENCION. 

Mirar al otro, escucharlo con atención, va mas allá de comprender lo que dice. Va más allá de eliminar innecesarios "ruidos" que distorsionen lo que nos transmite, va más allá de evitar prejuicios hacia su persona.  Es interesarnos sobre todo en detectar su YO, aquello que constituye su esencia y que lo hace ser INDIVIDUAL Y SINGULAR, puesto que todas sus palabras, todos su actos, todos sus posicionamientos vitales emanan de esa realidad singular.

Si aprendemos a escuchar, a mirar al otro de este modo, no nos limitaremos a percibir lo que nos cuenta, sino que nos estaremos interesando por el, por ella, siendo de este modo partícipes de su vida y no sólo partícipes de sus palabras, y habremos dado pleno sentido a esa frase tantas veces escuchada y tan pocas veces comprendida. ("PONTE EN MI LUGAR").

23 de agosto de 2012

Una convocatoria literaria. Este jueves un relato. "Fotografía inspiradora"



Las 9:30. Puntual a la cita, como siempre, busca una mesa vacía, la encuentra en el fondo de la cafetería y se sienta a esperar. La espera no será larga, pero sí inevitable, aunque no le importa en absoluto. Es mucho el cariño que le tiene a su amiga como para incomodarse por cinco o diez minutos de retraso. 

Una vez que llega, se saludan y besan efusivamente y se disponen a desayunar. Es como un ritual que se repite invariablemente cada semana, casi siempre en martes o miércoles. La taza de humeante café y la tostada son simplemente la excusa perfecta para encontrarse, los testigos mudos del cariño y la amistad que une a estas dos mujeres desde hace más de diez años.

Mientras desayunan y aún mucho después, en el posterior paseo, intercambiarán confidencias, hablarán de los hijos, de trapos, de política, de maridos, de alegrías y penas, de ilusiones y de sueños. Seguirán estrechando aún más los lazos que las unen. 

La historia de sus encuentros semanales es una historia simple, sencilla, similar a otras muchas, pero me ha apetecido contarla porque momentos como este delante de una taza de café, son necesarios para acortar distancias, estrechar vínculos, entrelazar vidas, consolidar relaciones.

En este preciso instante, mientras escribo para vosotros esta entrada, seguramente Toñi y Luci su amiga, estarán tomando un cafetito antes de bajar a la playa a cumplir con el ritual diario del baño y la exposición al sol. Así que os dejo, que llego tarde.

Mas historias en torno a una taza de café en el blog de María José

16 de agosto de 2012

Una convocatoria literaria. Este jueves un relato. "El calor"



HAIKUS ACALORADOS

Rojo verano.
En la arena tu cuerpo,
se despereza.

Surgen altivas,
tus colinas morenas
sobre las olas.

Noche de Agosto.
La luna en nuestra cama,
los dos exhaustos.

  Sobre la cama,
el sudoroso rastro
de los amantes.

Néctar divino.
Tu sudor en mis labios,
dulce ambrosía.
 Pepe.

Más ardores, calores y sudores en el blog de nuestra anfitriona María José

2 de agosto de 2012

Una convocatoria literaria. Este jueves un relato."El tiempo del tiempo"


A cada uno de nosotros nos ha tocado en suerte un segmento de tiempo. No somos intemporales. Ese segmento, tiene la cualidad de segmento suma. Son muchos los segmentos de tiempo cuya adicción da como resultado aquello que somos en el transcurso  de toda una vida. Tiempo de juegos, de sueños, de odios, de amores, tiempo de sufrimiento y dolor, tiempo de penas y alegrías, tiempo de diversión y responsabilidad, tiempo de crecer y madurar, tiempo de envejecer, tiempo ganado, tiempo perdido. Tiempo que va muriendo y consumiéndose en la misma medida en que nos alejamos del origen y nos acercamos al límite de esa línea de tiempo que nos ha sido otorgada.

Es en ese discurrir de nuestra experiencia vital a lo largo de nuestro propio segmento de tiempo, donde este se nos muestra esquivo y nada complaciente las más de las veces. Unas, cuando quisiéramos que los instantes que nos concede se volvieran eternos, vemos pasar el tiempo a velocidad vertiginosa. Otras, cuando deseamos fervientemente  que transcurra lo más rápidamente posible, parece que todas las manecillas de todos los relojes se paran expresamente para hacernos su duración interminable.

Quiero hacer especial hincapié en una característica esencial del tiempo, una característica que lo hace aparecer ante nosotros unas veces como angel protector, otras como demonio despiadado y a veces, simultáneamente y ante los mismos hechos, bajo las dos apariencias. Es su característica de depredador, de ladrón de recuerdos. 

El transcurrir del tiempo suaviza el dolor producido por las malas experiencias, pero tambien es el responsable de que las agradables sensaciones de experiencias amables, placenteras, acaben convirtiéndose en una nebulosa difuminándose hasta ser tan sólo un vago recuerdo.

Su doble cara, angel y demonio, se presenta con especial virulencia ante la pérdida de alguien muy querido. El transcurso del tiempo hace que el dolor se haga menos lacerante, más llevadero y eso nos confirma en la creencia de que el tiempo todo lo cura, pero a la vez, ese mismo transcurso del tiempo hace que aparezca odioso a nuestros ojos porque nos escamotea difuminando, gestos, expresiones, tono de voz, a veces incluso las facciones de la persona que quisiéramos tener siempre de una manera fresca y actual en nuestro corazón y en nuestra mente.

 He querido participar en este jueves con estas reflexiones casi a vuelapluma sobre el tiempo, con poco tiempo disponible, ya que aunque no recuerdo haberlo dicho me encuentro recorriendo mi segmento temporal …. de vacaciones.

Mas relatos a tiempo sobre el tiempo en el blog de nuestra amiga Matices