21 de julio de 2011

Una convocatoria literaria. Este jueves, un relato: SACRIFICIO

Menuda, enjuta, con el rostro surcado por decenas de pequeñas arrugas, sobria su vestimenta, sereno el semblante, tenía aún el porte altivo de quien ha enfrentado con éxito mil batallas, sobrevivido a mil envites, sufrido innumerables avatares.

Desde el confortable sillón que acogía su cansado cuerpo después del quehacer diario, contemplaba a sus hijos con orgullo.

Hoy era un día especial. No siempre se cumplen noventa años. Sus hijos, sus yernos y nueras, sus nietos, incluso algún biznieto habían venido a festejar con ella la ocasión.

Con la avidez de quien no quiere dejar nada para luego, porque tal vez ese luego sea excesivamente corto, recordaba su temprana viudez, los innumerables sueños no cumplidos, los viajes no realizados, las renuncias a tantas cosas, a demasiadas cosas, el duro trabajo, los continuos desvelos, la dedicación infinita a la crianza, a la formación, a la educación de sus hijos y respiró profundamente, sintiendo la íntima satisfacción que proporciona una vida plena.

Sus hijos, todos sus familiares eran conscientes del enorme sacrificio realizado por ella durante toda su vida. Ella no, ella sólo sabía que había amado y había sido consecuente con ese amor. Había recibido a cambio muchas satisfacciones íntimas, memorables momentos, recompensas como esa tarta que ahora acercaban con un 90 encendido, envuelta en el cariño de los suyos.

Más y diversos sacrificios en el blog de los intrépidos reporteros

20 comentarios:

  1. Un sacrificio lleno de amor, ojala pudiesemos celebrar esos noventas años rodeados de todos nuestros seres queridos. Entrañable Pepe.
    uN ABRAZO.

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  2. Seguramente si le hubieran preguntado a ella, diría que no fué ningún sacrificio, que sólo fue amor y que recibió mucho a cambio,,, Ese es el amor verdadero.
    Me ha encantado y coincido completamente.
    Un besito

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  3. Algunos sacrificios por mucho que se exriendan en el tiempo, al verlos pasado el tamiz de la memoria se vuelven puras satisfacciones. En tu relato escenificas pefectamente un tipo de sacrificio al que le pasa precisamente eso.
    Un abrazo

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  4. Mi madre cumple noventaidós dentro de un mes. Nací en el mismo día curiosamente. Leo tu texto y encuentro similitudes con su vida. También ella se quedó viuda temprenamente.

    No sé si habrá tarta de celebración y mucho gente alrededor suyo.

    Vivimos los dos juntos. Nosotros los hermanos y cuñados, normalemnte nos llamamos por telefono.

    Tésalo

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  5. Y llegó a los 90 tan bien porque para ella no fué un sacrificio, lo hizo con amor, lo mejor que pudo como lo hacen las madres. Ojalá todos tengamos la chance de llegar a esa edad entera como ella y rodeada de afecto.
    un abrazo

    No puedo usar mi cuenta, blogger se levantó con la pata izquierda grrrr!!! Soy Any de Remando

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  6. Muy lindo tu relato, hace poco estuve en el noventa cumpleaños de un familiar mío, no te imaginas lo emocionante que fue. Ella vivió siempre sacrificada por tantas cosas, poco dinero, un marido que la trató fatal, sin casa, viviendo toda su vida en casa de su suegra. Siempre trabajando, pero con la sonrisa en los labios, cuando sus hijos fueron grandes, ellos han reconocido el enorme sacrificio de su madre, hace años que vive en una hermosa casa, no le falta nada, pero sobre todo tiene el inmenso amor de su familia, en ese cumpleaños estaban todos, hijos, nietos, biznietos, primos, todos la rodeamos con lo más importante del mundo, mucho amor, no obstante su mejor regalo fue a los postres, llegaron unos mariachis, y entonces se levantó y se puso a cantar como una loca, mientras yo lloraba de emoción. Hay sacrificios que tienen un final feliz. Besitos dobles.

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  7. Hola, ola de mar..
    Sabes? Cuando pienso en tantos años vividos ( mi abuela tiene 84, mi tia abuela murio a los cien y otro a los 95..), me da vértigo. Tanto vidido, tantas etapas, baches, felicidades, lagrimas... Y entonces es cuando siento admiración por quién ha podido llegar ahí, a pesar de todo.
    No se si un día diré que mi vida ha sido plena. Creo que no, nada construyo , creo. Pero ojalá pudiera decirlo, como esa mujer.
    Un beso, del Aire

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  8. Bonito y entrañable relato donde poder participar de una persona que ha llegado a esa edad y poder soplar las velas rodeada de su familia, hermoso sacrificio poder decir estoy en casa con mi familia.
    Primavera

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  9. que hermoso el sacrificio de vivir!!! 90 años... hay que llegar eh! y encima con tanto cariño para recibir... no hay mejor regalo que ese! un beso! lindo jueves para mi viernes...buen fin de semana! :D

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  10. El verdadero amor -a los hijos, sobre todo- no sabe de sacrificios ni mide el esfuerzo que uno pone a lo largo de su vida. Eso lo hace meritorio y es lo que le da sentido a la vida: amar sin esperar retorno ni agradecimiento, amar porque sí...y la satisfacción será íntima y profunda.

    Un abrazo.

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  11. Una vida entera de sacrificio que se ve compensada con el cariño de los que, a sus 90 años, la rodean con inmenso cariño. Una verdadera suerte.

    Precioso y entrañable relato.

    Un abrazo.

    Maat

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  12. Un dibujo precioso de una realidad próxima a muchos de nosotros.
    Texto impecable, envolvente y amable al presentar una situación de reconocimiento y respeto a una vida de Amor.

    Abrazos

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  13. Al final, cuando el tiempo pasa lentamente supongo que se hace esa reflexión, porque lo que para muchos llaman sacrificio para ellos fue sacar a su gente adelante. Que bonito momento para una persona mayor que todos los suyos estén alrededor de ella y felices, es el regalo más grande.

    Besos

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  14. Vida de sacrificios, como dicen tantos compañeros, compensada por esa compañçia, ese amor generado.
    Muy bueno tu relato, del que destaco la primera frase del penúltimo párrafo (con la avidez ...), fascinante.
    Un fuerte abrazo.

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  15. Esta entrada me emociona.
    La abuela de 90 años solo sabía que ella...había amado.Es que puede haber algo más hermosos que esto?
    Ella respiraba cansada,pero con su plan cumplido.
    A todos los ancianos ,mi más cariñoso y amoroso afecto porque en ellos estamos viendo un silencioso ejemplo de vida .
    Besucos a Toñy ,a la abuelita y para tí,Pepe.

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  16. Me conmueve la persona que sabe lograr un balance positivo,no solo por lo que vive o a pesar de...siempre apunta al lado del haber y se regocija en ello como forma de vivir la vida con alegría.
    Un fuerte abrazo y buen domingo, Pepe.

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  17. Toda una vida llena de recuerdos y vivencias.
    Me gustó el relato por la ternura y sensibilidad.
    Aun cansada estaba satisfecha de lo que realizó en su vida...principalmente del amor y lo que ese amor había generado...hijos y nietos.
    Felicidades por el relato

    Un abrazo

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  18. Esa pobre mujer sacando ella sola a sus hijos, eso si que es un sacrificio,desde luego por amor a sus hijos. Una gran mujer, hecha a si misma.
    Tierno relato
    Un abrazo
    Carmen

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  19. Pepe, en esa vida plena, llena de momentos año tras año, no veo sacrificio, veo amor sin fisuras, generoso, alegre aunque fatigoso camino ¿sacrificio?
    ¿Acaso no entiendo el concepto?
    Envidiable aquella mujer, reposado final el suyo, dormirá risueña el último sueño.

    Besitos y disculpas por el retraso por culpa de un trayecto que me lleva a la calma y a la mar.

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  20. desde hace ya mucho, pepe, considero que el acto de tener hijos es un acto tan egoísta como elhecho d epensar en uno mismo solamente...y me explico:
    tenemos hijos para seguir nuestar estirpe, tenemos hijos para disfrutar de ellos, tenemos hijos para...pero ese para siempre, así lo veo yo, encauzado a nosotros...siempre he visto, repito, la profesion de padres como un acto egoista...¡y pensaría lo mismo si yo fuera padre! bien, establecida esta reflexion mía, digo que la señora de 90 años que sacrificó su existencia por los demás, sus hijos entre esos demás, recibió más, mucho más que lo que dio...ahora bien, si daba para no recibir...ahí, y solo ahí...uf...pepe, que me estoy yendo por los cerros de úbeda...pepe, que ...resumo mis pensamientos: el acto de sacrificarse por los suyos, en cierta manera no me lo creo, es como ayudar al pobre...el acto de ayudar reconforta, nos reconforta. lo que me jode es que cuando ayudamos es que siempre haya alguien que lo necesite...eso es lo que realmente me jode...
    sabes, pepe, a veces ayudé, eché una mano sin tener interés en recibir nada a cambio....pero a veces hube de insultarme por que pasado el tiempo de la ayuda pensé en que quizá un día sería recompensado por la persona ayudada..y ese pensamiento me dolió y me insulté..
    qué divagación más...en fin, adjetívala tú...
    medio beso.

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