26 de enero de 2012

Una convocatoria literaria. Este jueves un relato; Brujas


La cafetería estaba abigarrada. Todos, absolutamente todos, pendientes del televisor. Se disputaba la final de la Copa del Mundo. Creyó llegada la ocasión. Ella estaba distraída así que le fue fácil verter la pócima en su copa. Había seguido las instrucciones que su amigo le diera, al pie de la letra. Había depositado en un cofre con pétalos de rosa su foto, había repetido una y otra vez en la soledad de su cuarto los conjuros invocadores del amor, así que no podía fallar, ella por fín se fijaría en el.

Miró hacia donde él estaba. Lo vió dirigirse hacia los aseos y pensó que pocas oportunidades más se le podrían presentar. Rápidamente se encaminó a su mesa y vertió en su copa el brebaje milagroso que lo haría caer rendido a sus pies. También ella había ejecutado con total pulcritud, todos los sortilegios necesarios.

Ambos eran tímidos, ambos enamorados, ambos se veían incapaces de conquistar el corazón del otro, ambos desconocedores de que ese enamoramiento ya existía. 

Ellos no lo sabían, pero la milagrosa pócima y los rituales necesarios, le habían sido facilitados por el mismo amigo que, a su vez, los había obtenido de la misma bruja. Una bella mujer rubia, joven y con sólidas referencias que hablaban de su pericia en el oscuro universo de la brujería. Lo que el amigo no sabía es que la bruja había sido, casualidades de la vida, la despechada novia del tímido enamorado que se alejó de ella horrorizado al conocer que no siempre empleaba para hacer el bien, su dominio de brebajes y rituales.

En ese momento, la selección amiga se alzaba con la victoria. Exclamaciones victoriosas, abrazos  y brindis para celebrar el éxito. No tardó mucho el brebaje en hacer efecto. Dos cuerpos en el suelo, muertos, que según atestiguaban los frasquitos encontrados en sus bolsillos, habían decidido suicidarse en extrañísimas circunstancias, delante de una jubilosa hinchada.

Más sortilegios, bondades y maldades brujeriles, en el blog de Inma Brujis

18 de enero de 2012

Una convocatoria literaria. Este Jueves un relato. Un relato desde el corazón

¿Escribir desde el corazón? no recuerdo haber escrito nunca de otra forma. Mi blog se llama desgranando momentos porque eso es precisamente lo que intento hacer en cada uno de los post que publico desde mi rinconcito. No sabría escribir de otra manera. Mis letras, independientemente del tema sobre el que versen, van siempre persiguiendo ser reflejo de emociones, de sentimientos, de vivencias. Intentan ser expresión de estados de ánimo, de convicciones, de creencias. El estremecimiento, el llanto, la risa, la pasión, el amor o el desamor, han de anteceder siempre a la palabra escrita. Después, el preciado don de la palabra como vehículo de transmisión. Hoy me piden escribir desde el corazón y no se me ocurre cual puede ser el tema que refleje más fidedignamente ese requerimiento.

Voy a retomar para ello la historia de una pregunta. La escribí hace tiempo y es poco probable que la hayais leído, así  que algo modificada os la ofrezco. La pregunta era y sigue siendo ¿Y AHORA QUE?.

Esta es la pregunta que más me ha marcado desde que me la hicieron hace ya 42 años, el día 22 de Enero de 1.970. El reloj marcaba la una y media de la tarde.

Andaba yo, mucho tiempo antes de esa fecha, intentando enamorar a la mujer que ha compartido mi vida desde entonces. Hablo por supuesto, de esa persona inteligente, tierna, sensible, generosa, maravillosa criatura que es mi mujer,  Toñi. Los amigos que la conocen, si leen esto, me estarán dando la razón. Puedo aseguraros que puse todo mi esfuerzo en ese empeño, y que no me fué nada fácil. Recordando esa etapa viene a mi memoria una frase: Nunca un camino fácil te llevará a sitios que merezcan la pena. Solo puedo deciros que mereció la pena.

Y en ese día y a esa hora, cedió y me dijo: Bueno, si, ya somos novios….. ¿Y AHORA QUE?.

La pregunta en su simpleza, abría una interrogante que aún hoy seguimos resolviendo, tanta era su enorme dificultad. Es comprensible que nos haya marcado para siempre, aunque esforzándonos en su resolución hayan transcurrido los años más felices de nuestra vida.

Empezamos a resolverla, mientras nos poníamos llenos de ilusión y esperanzados, con voluntad y no pocos tropezones,  a la tarea de conocernos, de aprender a querernos, de aprender a renunciar a nuestros pequeños y grandes egoísmos para darnos con generosidad al otro.

Más tarde nos casamos y de nuevo el mismo interrogante ¿Y AHORA QUÉ?

Y tuvimos que aprender a vivir en común, (tarea no siempre fácil), para ir resolviendo en la convivencia diaria, la dichosa pregunta.

Vinieron nuestros cuatro hijos y con cada uno de ellos, junto con el pan debajo del brazo, el mismo interrogante ¿Y AHORA QUE?

Tuvimos que aprender a ser padres. Intentamos, casi siempre inútilmente, ser sus amigos. Aprendimos a ser confidentes unas veces, cómplices otras, enfermeros de cuerpo y de alma otras, educadores siempre. Y así, día a día, fuimos resolviendo con ellos y para ellos, a duras penas en ocasiones pero con la misma ilusión del primer día, la pregunta que ocupa esta reflexión, acrecentándose al mismo  tiempo nuestro amor, por tanta vida en común empleada en dar una respuesta adecuada a esa pregunta.

Más tarde el destino aposentó el infortunio en nuestras vidas con crueldad desmedida y de nuevo, más acuciante, más compleja, más hiriente que nunca, la misma pregunta ¿Y AHORA QUE?, He de confesaros que en esta ocasión aún andamos extraviados, desorientados, tardando en encontrar respuesta, haciendo nuestras aquellas palabras de Benedetti:  “Cuando creíamos tener todas las respuestas, cambiaron de repente las preguntas. En esta circunstancia adversa, algo tocados pero en ningún caso hundidos, el esfuerzo requerido es mayor, pero la pregunta va siendo respondida.

En esa tarea estamos y en ella seguiremos porque la búsqueda de respuesta a esa pregunta ¿Y AHORA QUE?, siempre presente en nuestra vida, ha ido aportándonos no sólo felicidad, sino un enorme sedimento de solidez y estabilidad en nuestra relación.

Esta es la pequeña historia similar a muchas otras, de la pregunta que ha marcado toda nuestra vida. Escrita, como la ocasión requiere, desde el corazón.

Segunda aportación.



Desprende el tiempo, 
del corazón humano, 
las malas horas. 
Más aportaciones desde el corazón en el blog de María José

15 de enero de 2012

III encuentro bloguero y Haikus para La Sultana (re-edición)

Imagen tomada por Mª José Moreno


Hoy desde este rincón desde donde voy desgranando mis momentos para todos vosotros, me complace anunciaros que el día 16 de Junio tendrá lugar el III Encuentro bloguero en Córdoba, mi ciudad.

Aunque no me fue posible asistir al encuentro de Madrid, sí que tuve la fortuna de asistir al encuentro en La Malvarrosa en Noviembre del pasado año y para mí el hecho de contactar por unas horas, de poner cara y voz a los amigos que allí nos congregamos, constituyó una experiencia muy gratificante, tanto que cuando nuestra amiga Mª José me escribió sobre la posibilidad de organizarlo ambos aquí, en nuestra ciudad, me llenó de ilusión poder repetir esa experiencia y contribuir gustosamente a que ese próximo encuentro (recordad, 16 de Junio de 2012), sea posible. 

Con tiempo más que suficiente os animamos a participar. Haced un hueco en vuestra agenda para disfrutar de los rincones y la hospitalidad de esta ciudad milenaria que os acogerá con los brazos abiertos. 

Como aperitivo de lo que podréis disfrutar, quiero ofreceros estos haikus que publiqué  hace ya tiempo, sobre algunos rincones de mi ciudad. 


Bajo las lomas,
Córdoba despereza.
El sol se asoma
 
Córdoba dejas,
Guadalquivir llorando,
lleno de pena.

 Puente romano.
Mezquita y Calahorra,
te dan la mano.

 
Serena calma.
Plaza de Capuchinos,
de madrugada.

Perfumándote,
Patio de los Naranjos,
estrellas blancas.