26 de marzo de 2014

Este jueves, un relato: A VOLAR




¡Vuela conmigo!, le dijo. Ella, confiada, lo acompañó en su vuelo.  Siguiendo estelas de polvo blanquecino, persiguieron la felicidad sobrevolando paraísos. Cuando se dieron cuenta que eran artificiales, quisieron regresar, pero fue inútil. Se habían embarcado en un vuelo sin retorno.

Más aventureros emprenden vuelo desde el aeródromo de nuestro amigo  Alberto V,

24 comentarios:

  1. Ese tipo de vuelos son siempre peligrosos.

    ResponderEliminar
  2. Si lo interpretamos de una manera resulta terrible, Pepe, pero está tan bien y tan sucintamente narrado. Admiro tu capacidad de síntesis. Besos.

    ResponderEliminar
  3. Fue todo un vuelo en picado, hacia el vacío y sin paracaídas. Tu relato tan corto como contundente. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. todos soñamos con volar siempre...es la sensacion de libertad!!!

    ResponderEliminar
  5. Un peligroso vuelo el que eligió. Me gusta la manera que has elegido para contar tu historia. Un beso.

    ResponderEliminar
  6. Eso no es volar, eso es empezar a estrellarse.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Es un vuelo a la muerte, seguro.

    :)

    ResponderEliminar
  8. Es entrar en barrena tras haber entrado en pérdida. Tu brevedad encierra páginas enteras, maestro.

    Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  9. Mi lectura ha sido extraña, te he leído el suspiro e inmediatamente después este relato. Creo que mañana, cuando él en lugar de suspirar, se decida a saludarla, ella tendrá en él un apoyo para alcanzar un paraaiso más terrenal y saludable. Así sea.
    Abrazos, amigo.

    ResponderEliminar
  10. Es lindo volar sabiendo que se lo está haciendo.... para no fallar en el intento.... Saludos amigo!

    ResponderEliminar
  11. tienes que ver la película Trainspotting . muy acorde a tu texto. que por cierto, un texto realista y duro. Saludos

    ResponderEliminar
  12. ¡Qué bonito!. Lástima que no tuvieran retorno; pero a lo mejor valió la pena.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  13. Un duro vuelo en el que conviene conocer el destino, antes de partir.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  14. Dura realidad. Esos vuelos nunca llevan a buen destino, lástima que no lo piensen antes de querer "probar".
    Besos al vuelo (un vuelo sano de libertad)
    Gaby*

    ResponderEliminar
  15. A veces creemos que al final del camino encontraremos felicidad y lo único que existe es un final sin retorno. Gracias siempre por tus hermosas palabras Pepe que nos obligan a reflexionar.
    Saludos

    ResponderEliminar
  16. Un precio demasiado alto para poder volar. Como se dice siempre es un viaje de ida...
    Excelente encuadre le diste a este jueves Pepe.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  17. De saber al lugar a donde viajan, seguro que hubiesen desechado ese vuelo. Duro el viaje y duro el regreso, si se regresa.
    Impactante Pepe.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  18. Querer y no poder, ese es el drama. "Yo controlo" se oye a menudo. Bien relatado, Pepe.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  19. Un microrrelato duro. Muchas gracias por participar en mi primera convocatoria Pepe.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  20. En pocas palabras has contado una historia muy dura y por desgracia muy real. Excelente Pepe!
    Un beso

    ResponderEliminar
  21. El peor de los vuelos que podían haber elegido.
    Como siempre un excelente relato amigo.
    Abrazos

    ResponderEliminar
  22. Una metáfora brutal para un drama demoledor...

    ResponderEliminar
  23. ¿El vuelo sin retorno
    de ilusas mariposas
    llevadas por el viento?

    ResponderEliminar

Dejaron huella de su paso: