Felicitación navideña 2020

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Creación de Mónica (Neogéminis)

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18 de octubre de 2015

Convocatoria literaria para el día 22 de Octubre de 2015: CHANTAJE EMOCIONAL



Si me quieres no tendrás inconveniente en que.... Te doy un beso si..... Para tus amigos siempre tienes tiempo, pero para mí.... hubiera preferido ir a X, pero si …... etc. etc. etc.

¿Cuántas veces nos hemos sentido mal por negarnos a una petición e igualmente nos hemos sentido mal aceptando la misma?

Esto es consecuencia de una manipulación sufrida, cuando somos chantajeados emocionalmente.

A quien infringe chantaje emocional, no le importa causar malestar, miedo o culpa si con ello logra obtener lo que desea del otro.

Todos, en alguna ocasión, hemos manipulado emocionalmente a los demás, y todos, sin excepción, hemos sido manipulados.

Quíen no ha sufrido alguna vez un chantaje emocional de estas características o parecidas?

Si os parece, me gustaría que esta semana nos estrujáramos las meninges y escribamos sobre el tema : CHANTAJE EMOCIONAL, para lo cual podeis recrear situaciones vividas o imaginadas en las que esté presente el mismo.

Las puertas de mi rincón están abiertas para recibir vuestras aportaciones entre el miércoles 21 desde las  doce de la noche y hasta la medianoche del viernes 23. Os espero.

15 de octubre de 2015

Este jueves, un relato: PREGUNTAS Y RESPUESTAS



Nuestra amiga San nos invita a escribir sobre preguntas y respuestas. Tal vez la más peliaguda de las preguntas y que tiene una difícil respuesta, es la que cuestiona la existencia de Dios, de cualquier Dios.

Esta entrada tiene por objeto reflejar el período previo a la pérdida de la fé que se ha dado, se da y se seguirá dando, en la vida de muchas personas. En el con palabras sencillas, simples, tal vez torpes en su simpleza, he querido significar la lucha interna entre el ser humano que quiere creer en Dios y que ve como una y otra vez, el entorno que lo rodea, las desgracias, las calamidades que podría evitar si fuera cierta su existencia y misericordia, los numerosos sinsentidos de la vida, la imagen de un Dios justiciero, vengativo, inaccesible, la imagen de un Dios prohibitivo y reglamentista que tal como nos lo presentan parece que no nos quiera felices en la Tierra, la frecuente sinrazón de sus más altos jerarcas, hace que nos inclinemos hacia la duda en su existencia primero y hacia el ateismo con posterioridad. Ese ateismo nos lleva a prescindir de ideas como la vida eterna, la vida después de la muerte, Dios y Diablo y a pensar que el hombre debe buscar su suficiencia lejos de dioses, lejos de premios o castigos eternos, lejos de religiones. Es un período de preguntas trascendentes, importantes, a las cuales, las más de las veces, no encontramos respuesta. 

El poemilla que os ofrezco puede ser un fiel reflejo de ese proceso.

ENCRUCIJADA.
 
Si entre el Edén y el Averno
apenas un paso existe,
mi mente en andar insiste
entre el cielo y el infierno.
 
Si Dios y el Demonio viven
en mi mismo apartamento,
comprendereis mi tormento,
porque los dos me cohiben.
 
Pienso que puedo acabar
por prescindir de inquilinos,
porque solo y sin vecinos,
tal vez logre respirar.

Podeis encontrar más preguntas y respuestas en el blog de nuestra amiga San

25 de septiembre de 2015

Este jueves un relato: REFUGIADOS



DRAE: Refugiado:
 Persona que, a consecuencia de guerras, revoluciones o persecuciones políticas, se ve obligada a buscar refugio fuera de su país

Es en ese verse obligados, donde reside la auténtica tragedia de las personas que abandonan sus paises de origen. Huyen de guerras, revoluciones o persecuciones políticas. Desearían quedarse libres y en paz, tener la oportunidad de ser, de expresarse, de crecer, de vivir con dignidad, sin miedos ni ataduras en la tierra que les vió nacer, en su hábitat natural, rodeados de familia y amigos pero se les niega esa posibilidad.

Caminan al encuentro de un futuro incierto dejando atrás, aprisionada, el alma. Miles de familias en un éxodo masivo por caminos sembrados de cadáveres, buscando un bienestar que se les niega, llaman a nuestras puertas, las puertas de paises donde la paz social no está tan destrozada como en los suyos.

Atrapados, en tierra de nadie, exhaustos por el esfuerzo realizado, víctimas de mafias sin escrúpulo alguno, aprenden que poco o nada importan mientras contemplan estupefactos, sin entender nada, como esas fronteras no sólo no se abren para darles una generosa bienvenida sino que se blindan. Por detrás sufren las dentelladas de los perros de la guerra, por delante, el desprecio más absoluto y el acero hiriente de las concertinas.

Esa respuesta inmoral a la necesidad de acogida de tantos miles de personas, me lleva a concluir que nuestro mundo está enfermo, que si alguna vez las sociedades civilizadas se distinguieron por valores como solidaridad, paz, armonía, concordia, derechos humanos, hace mucho que todos estos valores dejaron de ser prioritarios, sometidos al yugo del capitalismo más salvaje, a los bastardos intereses de unos pocos con el poder suficiente para decidir, ellos solos, el destino del mundo.

Una triste reflexión final. Tienen ese inmenso poder porque nosotros se lo permitimos. Ellos, aunque carezcan de escrúpulos, son pocos. Nosotros somos millones y carecemos del necesario valor para cambiar este estado de cosas.  Así nos va.

En casa de nuestra amiga Nieves podeis encontrar más historias sobre refugiados.

16 de septiembre de 2015

Este jueves un relato: JUEVES DE RETRATO

Nuestro amigo Juan Carlos nos invita a un ejercicio de descripción. Descripción que ha de versar sobre una escena o un retrato entre otras opciones. No deseo faltar  a la cita pero el escaso tiempo de que dispongo ultimamente y la falta de inspiración, hace que me decante por reeditar para vosotros dos entradas que tienen la suficiente antigüedad para que a la mayoría os resulten nuevas. Entre las dos, creo que cumplen la premisa de brevedad recomendada. Espero que os gusten.

(Imagen cedida por ElSilencio en Deviantart)
 
ESTACION TÉRMINO
Todos  llegamos en el último camino,
a la misma habitación deshabitada
a la antesala del último destino,
ante la puerta sin retorno, indeseada.

En un rincón,  tristemente vacía,
la silla ya sin dueño, abandonada.
En la pared, la sombra de la ausencia,
ante nosotros, tras la puerta, seguramente nada.

Pepe. 


LA CHIQUITA PICONERA (Julio Romero de Torres)
Quiero centrar el foco de vuestra atención, en uno de los más grandes pintores que ha dado Córdoba, Julio Romero de Torres y en el que tal vez sea su cuadro más representativo, “LA CHIQUITA PICONERA”. Espero que sepáis disculpar el que, siempre que la oportunidad se me presente, haga un poco de patria. 
 
La Chiquita Piconera (Museo de Julio Romero de Torres en Córdoba)


Brasero, badil, cenizas, intimidad hogareña. Cisco humeante asomado al abismo azabache de sus ojos. Pelo brillante, terso, endrino.  Actitud indolente en silla de anea, piernas abiertas, ingenuidad y provocadora perversión. Hombro desnudo hasta el nacimiento del seno, impúdica lisura de una  piel morena, broncínea. Tacón de aguja, medias de seda y liga naranja, seducción y frontera a  lo prohibido. Ausente la mirada, seria, reflexiva, lúgubres reflejos de los temores del pintor que presiente para sí mismo la cercanía de la guadaña. Al fondo, apenas intuida, de nuevo la negrura, paisaje nocturno de la Córdoba tantas veces en sus cuadros repetida. El Puente Romano, la Calahorra y la majestuosa mansedumbre del Guadalquivir, dejándose querer y acariciar por sus pinceles.

El trazo perfecto, delicado, casi fotográfico. El alma de la mujer cordobesa se muestra en cada una de sus pinceladas. Nadie supo captar como él la hondura y la belleza de las mujeres de esta tierra.  “La Chiquita Piconera”, fue su última obra y tal vez su testamento pictórico.  La pintó, mientras la vida se le escapaba a borbotones, meses antes de su fallecimiento ocurrido el 10 de Mayo de  1930.

Más descripciones de retratos en el blog de nuestro amigo Juan Carlos



3 de septiembre de 2015

Este jueves un relato: Leyendas de mi Tierra



Corría el año 1578. La peste devastaba la población cordobesa. Un sacerdote, Andrés de Roelas, por aquellos días, temeroso de que todo fuera fruto de su imaginación, ponía en conocimiento de teólogos de la Compañía de Jesús, que un arcángel se le había aparecido hasta en cuatro ocasiones comunicándole que libraría a la ciudad de Córdoba de la peste.

Los teólogos quisieron que la próxima vez preguntara quién era aquel que se le aparecía y así lo hizo, teniendo la siguiente respuesta de aquella luminosa criatura:

“Yo te juro, por Jesucristo crucificado, que soy Rafael, ángel a quien Dios tiene puesto por guarda de esta ciudad”.

Al poco tiempo, la epidemia de peste desapareció dejando de morir personas por su causa.

Esas conversaciones entre el padre Roelas y el Arcángel San Rafael sólo fueron conocidas 25 años después de que se produjeran y dieron origen a una devoción que ha resistido el paso de los siglos.

Ese es el origen de la devoción que los creyentes cordobeses tienen a San Rafael. Primero fué un oratorio en el lugar donde vivió el sacerdote Andrés de Roelas, posteriormente la construcción del un templo en honor a San Rafael y su Juramento. Templo en el que, siglos después, ejercí como monaguillo durante dos años. Esta devoción se materializa también en los “triunfos”, especie de monumentos en forma de columnas coronadas por estatuas del Arcángel, a modo de custodio y centinela, en todos los puntos de la ciudad.

Hasta aquí, brevemente la narración histórica de unos hechos. Desde mi escepticismo, raciocinio e incredulidad, no doy crédito alguno a esas apariciones, menos aún a la influencia de un ser mítico, “Medicina de Dios” que eso es lo que significa su nombre Rafael, en la remisión de la peste en mi ciudad ni su presencia protectora en hechos posteriores. Sin embargo, he de confesar que no veo mal este tipo de creencias que, como sucede con la Navidad o la festividad de Reyes, en sus conmemoraciones favorecen la convivencia, la concordia, el acercamiento entre personas.Pienso que en la balanza de beneficios y daños, predominan los primeros.

Más relatos sobre leyendas locales en el blog de nuestra amiga H... Perla Gris

21 de agosto de 2015

Este jueves un relato: FRASES DE CINE


No siempre podemos superar nuestras debilidades. Nuestra condición animal nos hace frágiles y vulnerables. La sed, el hambre, la enfermedad, el cansancio extremo, son sólo algunas de las necesidades ante las que nuestra pretendida fortaleza y voluntad se estrella estrepitosamente.
De nada nos sirve pensar ante la carencia de agua o de alimento o de salud o de fuerza, “No quiero necesitarte porque no puedo tenerte”. La necesidad está ahí, provocando estragos en nuestro organismo, dejando patente la inutilidad de querer ignorar su existencia simplemente porque no tengamos el remedio adecuado.
Lo anterior, que se nos muestra elemental y evidente en un plano puramente físico, ocurre igualmente en el universo de las emociones que como seres humanos somos capaces de sentir. A veces resulta inútil luchar contra las emociones pretendiendo ignorar aquellas que ponen cerco a nuestra maltrecha fortaleza cuando somos incapaces de evitarlas.
Nos enamoramos y si tenemos la desgracia de no ser correspondidos, desearemos en algún momento no tener la necesidad de amar ante la imposibilidad de lograr el amor del otro, complemento necesario para que amar nos proporcione la felicidad soñada. Si es auténtico y profundo en nosotros ese sentimiento, será en vano luchar contra él, aprenderemos a vivir esa carencia, pero siempre su necesidad nos andará rondando.
La ausencia de un ser querido, por ejemplo, sería un magnífico exponente de esa necesidad que nos sobrepasa y ante la que poco o nada podemos oponer. De nada nos servirá interiorizar en nosotros esa frase: “no quiero necesitarte porque no puedo tenerte”, porque esa necesidad estará siempre acompañándonos mientras nos deja patente que nuestra pobre condición animal y humana es incapaz de soslayar las necesidades que se nos presentan, tengamos o no la capacidad de resolverlas.
Podeis encontrar más frases de cine en el blog de nuestra amiga  CHARO CORTES.

23 de julio de 2015

Este jueves un relato: Historia ambientado en un lugar fantástico


Ilusionado y entusiasmado por las noticias que mi amigo el filósofo y explorador Raphael Hythloday me transmitía sobre un mundo nuevo, distinto, más igualitario y humano que él había descubierto por casualidad, di con mis huesos en la ciudad de Utopia.

Tan sólo habían transcurrido cinco años desde que tuve conocimiento de la existencia de esa ciudad y la realidad con la que me topé distaba mucho de la idea que había forjado en mi mente.

Esperaba encontrarme con una urbe modélica urbanizada con amplios espacios abiertos, casas iguales, armónicamente ubicadas formando parte de un paisaje amable y en su lugar encontré pretenciosas mansiones al lado de casas humildes y un sin fin de chabolas. Barrios densamente poblados sin zonas verdes, al lado de otros con extensas zonas ajardinadas rodeando a casas donde el lujo y el confort era más que evidente.

Esperaba encontrarme con la existencia de bienes comunes y la ausencia de propiedad privada, pero todo, absolutamente todo, tenía dueño. La mayoría de los bienes en pocas, muy pocas, manos privadas.

La alternancia entre las labores propias de la vida en la ciudad y las agrícolas que todo habitante de Utopía estaba obligado a cumplir periodicamente y de las que mi amigo el explorador me había hablado, sencillamente había dejado de existir si es que alguna vez se dió.

La justicia y las leyes habían degenerado favoreciendo los intereses de una emergente clase dirigente.

La idea de un mundo mejor, más justo y solidario, más armónico y apacible, se había ido diluyendo propiciado por un elemento que los fundadores de Utopía, aquellos que soñaron una sociedad ideal, no habían tenido en cuenta. El espíritu depredador de la especie humana es insaciable para los de su propia especie. La ley del más fuerte, intelectual, emocional o físicamente, acaba por imponer sus propias normas en contraposición de utopías o ideales.

Mi estancia en Utopía, aunque breve, fué suficiente para afianzarme en el escepticismo hacia la capacidad de la especie humana para lograr sociedades justas y solidarias.

Mas historia en lugares imaginarios en el blog de nuestro amigo  Max Estrella