Felicitación navideña 2020

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26 de noviembre de 2016

Cierre del jueves literario correspondiente al día 24/11/2016


Una vez más he tenido la íntima satisfacción de coordinar un jueves literario. En esta ocasión, propuse como tema un giro inesperado y he de confesar que me he llevado una agradable sorpresa.

El jueves literario comenzó flojo lo cual me hizo pensar que había equivocado el tema, que no suscitaba el impulso de escribir a los compañeros que componemos el universo juevero. Cuando estoy cerrando este jueves, puedo decir que la participación ha sido más que satisfactoria pues han sido veinte los compañeros que han querido acompañarme dando así un giro inesperado a una semana literaria que se iniciaba tímida y titubeante.

Gracias a los que habeis participado, gracias también a los que habiendo querido hacerlo, no han encontrado el tiempo para ello o el auxilio, siempre necesario, de sus musas. Gracias a todos los que con vuestros comentarios haceis que la tarea de escribir se convierta en una grata aventura, puesto que sois vosotros los lectores los destinatarios de esta aventura que se repite cada semana.
La próxima semana nos encontraremos nuevamente, esta vez en el blog de nuestra amiga y compañera Inma Blanco

Un fuerte abrazo a todos.

24 de noviembre de 2016

Este jueves un relato: Un giro inesperado, mi aportación.


Miles de refugiados en la frontera turca. La presión migratoria cada día es más intensa. Huyen de la guerra y sus devastadores efectos. Están atrapados entre dos mundos, una nación en guerra que les hace la vida casi imposible y unas fronteras a una vida mejor, cerradas a cal y canto, negándoles la acogida a la que tienen derecho, sencillamente por su condición de seres humanos.

Unos cientos de ellos, consiguen salvar la vigilancia policial y son perseguidos. Osama lleva en brazos a su hijo pequeño. La desesperación y la esperanza, dota de alas a sus pies. Corre como el v iento, pero también al viento se le ponen zancadillas.

Petra, una periodista que cubre la situación de los refugiados, en un acto canalla, carente de escrúpulos y humanidad, corta su sueño de huir poniéndole la zancadilla que provoca su caida. Hasta su hijo sufre la agresión de este indigno personaje.

Las crudas imágenes corren como la pólvora y son noticia prioritaria en todas las televisiones del mundo. Afortunadamente para Osama, esa zancadilla que quiso impedir su huida hacia adelante, propició un giro inesperado en su situación de refugiado. Facilitó su llegada a Madrid junto con su hijo y además con un ofrecimiento de trabajo como entrenador de fútbol.

Cientos de miles, millones de desplazados en todo el mundo, claman por un milagro que les permita vivir con dignidad. No deberían de ser necesarios los milagros. Sólamente deberían ser necesarios valores humanos como solidaridad, humanidad, sentido de la justicia social y un mundo sin fronteras en el cual, habiendo recursos suficientes para todos los que en él estamos, están en muy pocas manos. 

Más giros inesperados los podeis encontrar  aquí mismo, un poco más abajo

Este jueves un relato: UN GIRO INESPERADO, relación de participantes


Ya van llegando a mi rincón las primeras aportaciones a mi propuesta para esta semana. Todas ellas tendrán en común un giro inesperado que habrá cambiado un instante, un día,tal vez toda una vida, de los protagonistas de las mismas.

Las iré poniendo por orden cronológico en el que me sean comunicados los vínculos a dichas aportaciones.

Os rogaría que si observais que algún compañero se le ha olvidado comunicarme el vínculo a su entrada, me lo hagais saber, al objeto de que todos los que hayan escrito sobre el tema semanal estén enlazados.

Os recuerdo que estaré enlazando vuestros escritos hasta el viernes a las 12 de la noche. Espero con ilusión que os animeis a enriquecernos a todos con vuestra creatividad e imaginación.

Estos son los trabajos por orden de aparición:

03.- Leonor
05.- Mag
06.- Alma Baires
07.-  Campirela
08.- Yessy Kan
09.-  Ame
10.- Roxana
11.- Tracy
12.- Alfredo Cot
13.- Gustavo
14.- Yo mismo
15.- Pablo Paf
16.- Mamaceci
17.- Ibso
18.- María Perlada
19.- ElDemiurgo de Hurlingham 
20.- Javier Miró




20 de noviembre de 2016

Convocatoria literaria. Este jueves, un relato: "UN GIRO INESPERADO"


¿Quien no ha experimentado alguna vez las consecuencias de un cambio imprevisto, de una circunstancia inesperada, de un golpe de suerte o de infortunio, de un trastocamiento tal que los planes que habíamos trazado o, simplemente, que el desarrollo de un momento cualquiera de nuestra vida, de una situación puntual que se preveía de una manera, resultó de otra bien distinta por mor de un imprevisto?.

De esto es precisamente de lo que me gustaría que escribiéramos esta semana. Creo que tiene muchos matices, facetas, vertientes desde la que enfocarlo. Podeis utilizar un tono intimista, realista, humorístico, basaros en hechos reales o imaginarios.

Escribamos pues sobre “UN GIRO INESPERADO”. Espero con ilusión vuestras aportaciones. Las recomendaciones sobre la extensión, cuando publicar, comentarios, etc. las podeis ver en el blog inventario juevero Recomendaciones para participantes en los jueves literarios.

18 de noviembre de 2016

Este jueves un relato: "Cuestión de tiempo"


Nuestra amiga Nieves nos invita esta semana a reflexionar sobre el tiempo y su incidencia en nuestra vida. Ante la falta de tiempo que me agobia ultimamnte, recurro a una vieja entrada que escribí hace más de cuatro años, curiosamente en una convocatoria de la misma anfitriona que nos guía esta semana. Confío en que sea nueva para la mayoría de vosotros.


A cada uno de nosotros nos ha tocado en suerte un segmento de tiempo. No somos intemporales. Ese segmento, tiene la cualidad de segmento suma. Son muchos los segmentos de tiempo cuya adicción da como resultado aquello que somos en el transcurso  de toda una vida. Tiempo de juegos, de sueños, de odios, de amores, tiempo de sufrimiento y dolor, tiempo de penas y alegrías, tiempo de diversión y responsabilidad, tiempo de crecer y madurar, tiempo de envejecer, tiempo ganado, tiempo perdido. Tiempo que va muriendo y consumiéndose en la misma medida en que nos alejamos del origen y nos acercamos al límite de esa línea de tiempo que nos ha sido otorgada.
Es en ese discurrir de nuestra experiencia vital a lo largo de nuestro propio segmento de tiempo, donde este se nos muestra esquivo y nada complaciente las más de las veces. Unas, cuando quisiéramos que los instantes que nos concede se volvieran eternos, vemos pasar el tiempo a velocidad vertiginosa. Otras, cuando deseamos fervientemente  que transcurra lo más rápidamente posible, parece que todas las manecillas de todos los relojes se paran expresamente para hacernos su duración interminable.
Quiero hacer especial hincapié en una característica esencial del tiempo, una característica que lo hace aparecer ante nosotros unas veces como angel protector, otras como demonio despiadado y a veces, simultáneamente y ante los mismos hechos, bajo las dos apariencias. Es su característica de depredador, de ladrón de recuerdos. 
El transcurrir del tiempo suaviza el dolor producido por las malas experiencias, pero tambien es el responsable de que las agradables sensaciones de experiencias amables, placenteras, acaben convirtiéndose en una nebulosa difuminándose hasta ser tan sólo un vago recuerdo.
Su doble cara, angel y demonio, se presenta con especial virulencia ante la pérdida de alguien muy querido. El transcurso del tiempo hace que el dolor se haga menos lacerante, más llevadero y eso nos confirma en la creencia de que el tiempo todo lo cura, pero a la vez, ese mismo transcurso del tiempo hace que aparezca odioso a nuestros ojos porque nos escamotea difuminando, gestos, expresiones, tono de voz, a veces incluso las facciones de la persona que quisiéramos tener siempre de una manera fresca y actual en nuestro corazón y en nuestra mente.
Así es el tiempo en nuestra vida: Cara y cruz, angel y demonio, amigo y enemigo.  

Más historias y reflexiones sobre el tiempo en el blog de nuestra amiga Nieves

20 de octubre de 2016

Este jueves un relato: ¿Que hace esto aquí?


Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Miguel Hernández Elegía a Ramón Sijé

Hay un trozo de tierra al pie de un algarrobo, junto a un macizo de romero, en el cementerio de Córdoba.

Es la tierra a la que las cenizas de nuestro hijo sirven de nutriente por expreso deseo de nosotros, sus padres.

Ahí es donde acudimos semanalmente a su encuentro, mi mujer y yo, a honrar su memoria, a añorar su presencia entre nosotros.

Ahí es donde unas cuantas flores artificiales en verano, naturales en invierno, dentro de una pequeña jardinera, lo acompañan.

Parece ser que esos simples objetos, que esas flores, no deberían estar ahí. Una normativa profundamente inmoral, miserable, innecesariamente cruel, carente de ética y de estética, determina que sólo pueden depositarse flores el día de la inhumación. Nunca más.

Doy fé de que este pequeño testimonio físico de nuestro infinito amor, no estorba. Está situado en la zona de tierra que rodea al tronco del árbol, donde no llega la máquina cortacésped, donde no interfiere ni con la máquina sopladora de hojas secas, ni con el riego, ni con cualquier otra tarea de mantenimiento del lugar.

Sin embargo, ya es la segunda vez que atendiendo a esa normativa nos lo arrebatan, la segunda vez que se han llevado flores  y jardinera con total impunidad.

Desde que el mundo es mundo, los seres humanos, de una forma u otra, hemos honrado la memoria de nuestros difuntos y esas manifestaciones han sido respetadas siempre de una forma reverencial.

Nuestra incompresión por estos hechos es todavía mayor porque el cementerio es municipal. Su gestión depende del Ayuntamiento y éste está regido por partidos de izquierdas a los que se les supone, como eje fundamental de sus políticas, la defensa de los derechos humanos y el respeto por la dignidad de las personas.

No les reconozco el derecho a gestionar mi dolor ni las manifestaciones externas de éste, motivo por el cual seguiré poniendo flores junto al sitio donde las cenizas de mi hijo descansan aunque, según ellos, esas flores no deberían estar ahí. Es la batalla de David contra Goliat en la que, por cierto, salió victorioso David.

Más cosas fuera de lugar las podreis encontrar en el blog de nuestra amiga Charo




12 de octubre de 2016

Este jueves un relato: Buscando la felicidad


Acurrucando entre los brazos a mi mujer, intimamente abrazado a ella, como todas las noches, me he acostado con la preocupación de rememorar momentos felices para dar forma al relato juevero que trata precisamente de eso, de la felicidad. Ha sido un día muy agitado que me ha impedido pensar en ello.

Esta mañana, con tres amigos, hemos realizado una jornada de senderismo por la sierra cordobesa. Los paisajes bellísimos, la naturaleza exuberante, la grandiosa sensación de estar en la cumbre y el cansancio extremo, desterraron de mi mente la necesaria búsqueda de momentos felices sobre los que escribir para vosotros.

A la vuelta de tan agotador paseo, en casa me esperaban mis hijos, que un día a la semana como mínimo, generosos, se reunen para hacernos compañía con la excusa de comer juntos. No sabría pasar sin estos momentos, sin la sobremesa posterior, sin su constante presencia en nuestras vidas. 

Más tarde, me esperaba por un rato la reposada lectura del libro Abecedario de flores de mi buen amigo Alfredo. Un placer para los sentidos. Finura, delicadeza, claridad de exposición y profundidad de pensamiento en cada párrafo, en cada descripción de flor.

Antes de cenar, como cada día, un largo paseo vespertino con Toñi me sigue impidiendo centrarme en la búsqueda de momentos en que la felicidad haya estado presente en mi vida.

Esta misma noche, hace una hora, un plato de pulpo a feira, una cerveza fresca, un rato de televisión y a la cama, donde ahora estoy, abrazando con ternura a mi mujer e intentando encontrar trazas de felicidad que merezcan ser mostradas, intento vano que me provoca, junto al desvelo, la sensación de impotencia por no saber buscar lo que tal vez salte a la vista. 

Seguramente vosotros podreis encontrar más momentos felices en casa de nuestra anfitriona Mirella.