26 de octubre de 2017
Este jueves un relato: Cita a ciegas con un libro
Esta semana tenemos que trazar los rasgos generales que permitan descubrir un libro y su autor, elegido por cada uno de los participantes. Yo me he inclinado por un libro que causó en mí una honda impresión por su calidad literaria y por ser uno de los últimos, tal vez el último, que mi hijo Sergio leyó en vida. Os animo a que lo descubrais y, si no lo habeis hecho, a que disfruteis con su lectura.
No, no fue un verano cualquiera. Junio de 1940 debió de haber sido, aquí en Paris, como siempre, un mes amable, apacible. La climatología lo permitía, no había cambiado. Sin embargo, una tempestad de metralla y fuego vino a sacudir, con inusitada violencia, la tranquila existencia de toda una sociedad. Los perros de la guerra desgarraron a dentelladas nuestra convivencia. Hicieron saltar por los aires la normalidad. Sus ladridos, propiciaron que aflorara a la superficie lo mejor y lo peor de la condición humana, elementos siempre latentes, pero adormecidos por la normal convivencia que la paz propicia.
El desmembramiento de la sociedad francesa era tanto más patente cuanto más extensiva se hacía la ocupación por parte de los invasores.
Me ví en la necesidad vital de escribir y dejar constancia de ese desmoronamiento, de esa desbandada general de familias enteras, buscando las fronteras a pie, en bicicleta, en vehículos a motor y las historias que en ese camino hacia la incertidumbre se sucedían diariamente. Historias conmovedoras, de colabaración con los invasores, oportunistas, de abandono de ancianos, de cambalaches y acciones desalmadas para conseguir alimentos, gasolina, agua, favores, elementos necesarios para el fin ultimo de todos los que huían, sobrevivir al horror de la guerra. Historias todas ellas que, en su conjunto, pretendí que reflejaran un doloroso momento de la historia de Francia, país que me acogió cuando sólo tenía 16 años.
Mi condición de judía no me permitió concluir nada más que dos partes de las cinco que tenía previstas. Apresada primero y deportada después, el tifus acabó con mi vida en el campo de concentración de Auschwitz el 17 de Agosto de 1942.
Estas dos partes no pudieron ver la luz hasta el año 2004, casi cincuenta años después de que fueran escritas.
Quien soy y cual es el título de esta obra, te corresponde averiguarlo a tí, mi querido lector.
Más citas a ciegas con un libro las podeis encontrar en el rinconcito de nuestra compañera y amiga Ceci
14 de septiembre de 2017
Este jueves un relato: "LA MANO QUE DA LA MONEDA"
Hace mucho tiempo que llegué a la
conclusión de que pobreza e invisibilidad van cogidas de la mano. Es
difícil, muy difícil, sustraerse a la comodidad, al adormecimiento
de conciencia que supone ignorar la marginalidad, como si ésta no
existiera, como si nunca hubiera entrado en nuestro más que reducido
ángulo de visión.
En cierta ocasión, ante un mendigo que
extendía su mano implorando limosna y a cuyo lado pasó Toñi sin
mirarlo, nuestro hijo Alejandro que entonces vivía sus diez añitos,
le dijo airado:
- Si no quieres darle limosna, no se la des, pero al menos míralo.
Desde su corta edad, le estaba dando
toda una lección de vida. No podemos ignorar la pobreza porque está
ahí, a nuestro lado, rodeándonos, cada vez más profunda, cada vez
más injusta, cada vez más extendida. No va a desaparecer porque
volvamos la vista hacia otro lado.
La grieta entre pobres y ricos se ha
hecho abismal. Cada vez hay más pobres en número y en inmensidad de
la pobreza, cada vez hay más ricos también en número y en
inmensidad de su riqueza, nutriéndose ambos de una clase media que,
sencillamente, está desapareciendo a pasos agigantados merced a las
políticas profundamente crueles e injustas de nuestros gobernantes.
Pobreza que además de profunda, acaba
siendo emocionalmente transversal, ya no es sólo pobreza de bienes
materiales, no. Perdida la autoestima, la miseria nos sumerge en el
miedo al futuro, hace aparecer los conflictos familiares, trae
consigo un sentimiento de fracaso, y nos aporta el caldo de cultivo
donde pueden florecer desviaciones como la delincuencia o las
perniciosas adicciones.
Años más tarde del episodio del
mendigo, observó Toñi que la cara de Alejandro reflejaba tristeza y
abatimiento. Después de un cariñoso tercer grado, ese al que sólo
las madres son capaces de someter a sus hijos en busca de las raices
de algún problema, este le confesó que se avergonzaba y le
atormentaba su actitud porque ahora era él el que a veces ignoraba
a la legión de pedigüeños con los que se cruzaba cada vez que
paseaba por el centro de la ciudad. Grandeza de espíritu esa lucha
interna, que mereció un entrañable abrazo de su madre, orgullosa de
nuestro hijo.
¿En qué momento y porqué se nos hace
invisible la necesidad ajena?. ¿Qué nos lleva a adormecer nuestra
conciencia?. ¿Porqué acabamos siendo, como mucho, la mano que
alarga la moneda en un acto que tiene mucho de autocomplacencia y
poco, muy poco, de empatía y solidaridad?. ¿Acaso no es más pobre
el que desvía su mirada que el que pide para subsistir?.
INDIGENTE
En un carro
de compra
conseguido al
descuido
de algún
supermercado,
lleva sus
pertenencias:
Cuatro
grandes cartones,
(tabiques,
cama y manta
para las
noches frías)
y unos pocos
harapos.
Con el triste
semblante
de quien
espera poco,
aunque
agradece todo,
mendiga
suplicante.
Incómodados
con la pobreza ajena,
simplemente
lo ignoran
y pasan a su
lado como si no lo vieran,
porque siendo
invisible, ni siquiera da pena.
Su sustento….
indigente.
un cigarrillo
o dos,
un poco de
alimento
y un mucho de
aguardiente.
Y al abrigo
del frío, en un cajero,
sueña
tiempos ausentes,
acurrucando
su mísero presente
tan cerca de
la riqueza y el dinero.
Más historias sobre personas que alargan la mano para dar la moneda, en casa de nuestro amigo Gustavo.
30 de agosto de 2017
Este jueves un relato: CELEBRACION CON NUMERO 5
Atendiendo a la llamada de nuestro compañero El Demiurgo de Hurlingham, reedito una entrada que publiqué en el año 2012, relativo precisamente a ese número 5 al que alude el tema propuesto por él, con motivo del quinto aniversario de su blog. Mi enhorabuena por esa permanencia durante cinco años en este mundo bloguero.
HAIKUS APASIONADOS
Con cinco remos,
HAIKUS APASIONADOS
Con cinco remos,
por el mar de tu cuerpo,
surca mi nave.
Cinco sentidos,
son un pobre bagaje
para lograrte
CINCO ELEMENTOS CON ALMA DE MUJER (Haikus)
Cálida y
fértil,
Como
la madre TIERRA
Que nos
acoge.
Fontanar
puro.
Laguna de AGUA clara,
Laguna de AGUA clara,
donde me
baño.
AIRE
pareces.
Huracán
desatado
que me
sacude.
Mujer
de FUEGO.
En tus
ardientes brasas,
yo me
consumo.
Mujer
ETERea.
Claridad
transparente,
tu
quintaesencia.
Podeis ver más y mejores historias en torno a ese quinto aniversario en el blog de nuestro amigo
Demiurgo
Demiurgo
19 de agosto de 2017
Cierre de la convocatoria literaria del día 17/08/2017
Me toca cerrar la convocatoria literaria que bajo el tema "CANSANCIO MENTAL", nos ha reunido en esta semana que termina. No ha sido pródiga en participaciones, tal vez por ese mismo cansancio mental del que quería que escribiéramos en esa semana. Tal vez el período estival sea el causante de esa baja participación o tal vez el tema era arduo y poco dado a la creatividad juevera. Si es así, pido disculpas por ello.
Agradezco la participación de aquellos compañeros que han querido acompañarme en este jueves y también la de todos aquellos que aún sin haber escrito, nos han enriquecido con sus comentarios.
Cedo el testigo a nuestra amiga Maribel Lirio que será nuestra anfitriona la próxima semana.
Agradezco la participación de aquellos compañeros que han querido acompañarme en este jueves y también la de todos aquellos que aún sin haber escrito, nos han enriquecido con sus comentarios.
Cedo el testigo a nuestra amiga Maribel Lirio que será nuestra anfitriona la próxima semana.
18 de agosto de 2017
Este jueves un relato: CANSANCIO MENTAL
Tic tac, tic tac, tic tac. Las horas pasan con exasperante parsimonia mientras la noche más oscura se apodera de mi mente. Mis esfuerzos por descansar cuerpo y mente son inútiles. Mil y un pensamiento de muy distinta naturaleza acuden en tropel, sin orden ni concierto haciéndome imposible conciliar un sueño que cada vez se me antoja más necesario.
A veces, para serenar el ánimo, me ha servido como terapia la escritura. A ella acudo de nuevo con la intención de refugiarme en su efecto benefactor. Todo inútil. Mi cerebro no es capaz de hilvanar con coherencia y sentido el más simple pensamiento.
Me preocupa sobremanera ese cansancio mental, esa incapacidad de actuar, esa malsana actividad cerebral que se recrea en pensamientos inútiles, en divagaciones sin sentido, en un frenesí improductivo y estéril que sólo trae de su mano un cansancio mental infinito.
Cansancio que me conduce a una inactividad no deseada en la que, paradógicamente me complazco.
Duerme la cámara fotográfica que tantos buenos momentos me ha deparado, duerme la actividad literaria que me hermana con buenos amigos que comparten conmigo la afición por la escritura, duerme la música que tantas y variadas emociones me produce, enterrada por la basura televisiva que, aún sabiendo que lo es, me sirve como refugio y evasion.
Soy consciente de que mi actividad cerebral para por una etapa de cansancio, de agotamiento, complaciéndome en la vía fácil del mínimo esfuerzo y, aunque quiero rebelarme contra esa situación, no me encuentro, al menos de momento, con fuerzas para sobreponerme a la misma.
Más elucubraciones sobre el cansancio mental las podeis encontrar en este mismo blog.
17 de agosto de 2017
Relacion de participantes en la convocatoria literaria del dia 17/08/2017
Van llegando participantes a este jueves literario en el que escribimos sobre el cansancio mental. Los iré enlazando aquí mismo por riguroso orden de participación. Estaré enlazando hasta el viernes a las 12 de la noche. Si alguien advierte que algún compañero ha publicado pero se le ha olvidado enviarme el vínculo a su entrada, ruego me lo comunique al objeto de enlazarlo y que no se quede nadie fuera de la relación de participantes. De momento, esperando que os animeis a escribir, son los siguientes compañeros los que lo han hecho:
01.- Verónica
02.- Vivian
03.- Ibso
04.- Tracy
05.- Dorotea
06.- Mónica
07.- Diva de noche
08.- Yo mismo
09.- Juan Carlos
09.- El Demiurgo
01.- Verónica
02.- Vivian
03.- Ibso
04.- Tracy
05.- Dorotea
06.- Mónica
07.- Diva de noche
08.- Yo mismo
09.- Juan Carlos
09.- El Demiurgo
14 de agosto de 2017
este jueves un relato: CANSANCIO MENTAL
Esta semana os convoco a escribir en nuestra cita literaria semanal sobre el cansancio mental. No sé si en algún momento lo habreis experimentado, pero a mí hace tiempo que me aprisiona y me impide, por ejemplo, escribir semanalmente con regularidad. No tengo la claridad de ideas ni la disposición mínima para escribir con una mínima calidad literaria, razón por la cual estoy faltando a nuestra cita semanal frecuentemente.
Por eso quiero que escribamos sobre este tNo me falteis.
Por eso quiero que escribamos sobre este tNo me falteis.
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