Habían sido dos días pródigos en emociones, intensos. Una
Sevilla luminosa y acogedora, aromada de incienso y azahar fue testigo mudo de efusivos
besos y abrazos, algunos de ellos primerizos pero no por ello menos queridos y anhelados, de encuentros y reencuentros largo
tiempo soñados. Dos días que duraron lo que un corto suspiro, tal fue su
levedad sentida.
Breve tiempo compartido que, sin embargo, nos
dio para la conversación distendida, para la confidencia, para pasear, para tapear,
para descubrir una ciudad que se nos ofrecía generosa y hospitalaria gracias
sobre todo, a la dedicación sin reservas de nuestras anfitrionas.
Nieves quiere que nuestro lema esta semana
sea ¡Qué arte, mi arma!, y este se puso de manifiesto en los escritos de Casss, Leonor,
de Alfredo, de María José, de Rosa, de Nieves, de Juan Carlos, pero sobre todo
de José Miguel, divertido, irónico, chispeante y cantaor, echándose sin timidez
ninguna, antes de leer su escrito, un cante flamenco que me pareció una soleá.
José Miguel reboza arte por los cuatro
costados. Enamorado de la vida, la apura
con avaricia, sin mesura, nunca esaborío, siempre con la sonrisa a flor de
piel. Tras la carduza que nos dimos, durante todo el día
en el que tuvo que superar innumerables graillas, ahítos de la jartá de comer y
de beber, chuchurríos y agotados, a las dos de la mañana, el seguía teniendo
ganas de chusneo, de tomarse la espuela.
No encontramos el sitio adecuado y volvimos al hotel, pero… ¡qué arte, señores
tiene José Miguel!.
En el último párrafo he querido intercalar
algunas palabras del habla coloquial cordobesa cuyo significado adjunto:
Esaborío: Persona antipatíca
Carduza: Esfuerzo
considerable
Grailla: Grada
de las puertas o aceras
Jartá o Hartá: Mucho
de algo
Chuchurrío:
Mustio
Chusnear:
Pasar el rato de forma divertida
Tomar la
espuela: Tomar la última copa. Procede de los siglos XVIII y XIX, en que los
jinetes se quitaban las espuelas en las tabernas para no dañar el mobiliario.
La última copa la tomaban mientras se las ponían de nuevo para irse, de ahí lo
de tomar la espuela.
Mucho más arte derrochado en el blog de nuestra amiga Matices