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16 de septiembre de 2016

Este jueves un relato: SEPTIEMBRE


Septiembre, el mes séptimo romano marginado a la novena posición por el capricho de los hombres. Mes de llantos infantiles, de incertidumbres y miedos ante las primeras incursiones en el mundo escolar. Junto con Enero, Septiembre es el mes de proyectos y cambios por antonomasia. En los estertores del verano, cuando las vacaciones estivales comienzan a ser tan sólo un plácido recuerdo, a finales de Septiembre, una oronda prominencia abdominal sanchopancesca, me recuerda los excesos gastronómicos y cerveceros a los que he sometido a mi organismo.

Asoman tímidamente, con menos fuerza de la que tan dramática situación requiere, propósitos de enmienda con aroma de verduras y sudores de gimnasio, que duran lo que mi frágil voluntad les deja, apenas un plato de espinacas y dos o tres ejercicios abdominales.

Para mí, Septiembre se caracteriza también por el ilusorio renacimiento de nuevas inquietudes culturales. Cursos de muy diferentes disciplinas se me ofrecen por medio de múltiples canales. Con aquellos que me resultan atractivos me autoengaño con el pensamiento puesto en una constancia en el interés y el esfuerzo que casi nunca llega a culminar, abandonando esas inquietudes ante las primeras ocasiones festivas que se me presenten.

El marketing publicitario conoce profundamente esa ebullición de inquietudes que nos sacude en Septiembre. No es casualidad que aparezcan como hongos, anuncios publicitando nuevas y variopintas colecciones por entregas. Desde colecciones literarias a colecciones de coches en miniatura o plumas estilográficas. Alguna vez me he dejado seducir por alguna de ellas y tras cuatro o cinco ejemplares, o bien me he cansado de seguirlas o bien han desaparecido misteriosamente del mercado. ¿No os ha pasado nunca?.

La efervescencia que Septiembre me ofrece, rápidamente languidece provocando el que al final Septiembre, en su justa medida contemplado, no sea sino un simple sucesor de Agosto y un precursor de Octubre, un mes más, ni mejor ni peor que el resto de sus hermanos. 

Seguramente encontrareis más y mejores consideraciones y escritos sobre el mes de Septiembre en el blog de nuestra amiga Encarni

8 de septiembre de 2016

Este jueves un relato: Regálame un sueño

Estos dias me encuentro poco creativo, razón por la cual acudo al copy/paste y reedito para vosotros una entrada realizada allá por febrero de 2012. Poco o nada ha cambiado desde entonces en lo concerniente a mis sueños. Creo, por tanto, que puede servir para la ocasión.
 
 Mentiría si dijera que carezco de sueños. Siempre fui un soñador. Me precio también de tener los pies asentados al suelo, de ser razonablemente consciente de mis limitaciones, de mis capacidades, de mi realidad. ¿Se contradice acaso la capacidad de ensoñación, el pensamiento utópico, el anhelo por lograr deseos imposibles  con los escasos recursos que nos proporciona nuestra humana condición?. 

Creo que la persecución de los sueños debe de estar presente en nuestra vida como horizonte hacia el que caminar. Siempre que pienso en esto, me viene a la cabeza la historia de aquel “tonto” que tiraba piedras a la luna con la intención de alcanzarla. Nunca lo logró, pero fue el que consiguió lanzar la piedra a mayor altura. 

Sin embargo, a pesar de que en la vida me sigue importando absolutamente todo, como reza en mi perfil, el universo de mis sueños ha ido reduciendo su tamaño. Se van quedando aletargadas mis utopías de un mundo mejor, más equitativo, solidario, menos fanático e intolerante, ante la terca y aplastante evidencia de que eso no es posible, que siempre será una pura quimera y ante la constatación de que salvo brotes aislados, todos nos resignamos ante esa imposibilidad. La realidad actual y nuestra indolencia ante la misma, es buena prueba de ello.

Otros sueños más próximos, factibles, aspiraciones más íntimas y próximas, van quedando como reducto para mis esfuerzos. La felicidad y el bienestar de mi familia, el cariño de y hacia mis amigos, escribir algún día el poema definitivo que me llene por completo, acariciar y mimar algún día la descendencia de mis hijos,  aspiraciones todas ellas lejos, muy lejos, de esas otras más globales que aunque siempre me acompañan, chocan contra mi incapacidad e indolencia para luchar por ellas. 
 
Más y mejores sueños podeis disfrutar si acudís a la casa de nuestra amiga Maribel Lirio

1 de septiembre de 2016

Este jueves un relato: Concurso y adivina adivinanza

Quiero describiros un esplendoroso lugar del que sólo quedan ruinas, una ciudad cuya construcción según la imaginación popular fué debida al amor hacia una mujer, perdonad que no dé el nombre, pues sería una pista decisiva, pero que en realidad fué construida para mostrar al mundo la grandeza y el poder del dueño y señor de un imperio.

Una ciudad surgida de la nada, mandada construir en el año 936 d.c. Su construcción se prolongó durante 40 años. Situada a unos 8 kilómetros de la que fué considerada capital del mundo, su nombre significa “La Resplandeciente”.

Aprovechando la orografía montañosa del terreno sobre el que está levantada, su construcción en tres terrazas se asoma desde la sierra a la campiña. La topografía jugó un papel determinante en la configuración de la ciudad. Un diseño en el que la ubicación entre las distintas construcciones ponían de manifiesto la importancia de cada una de ellas en el conjunto del que forman parte: El palacio, en la parte más alta exponente de su dominio sobre el caserío urbano y la mezquita aljama, (un detalle éste que constituye una pista), extendidos por la llanura.

Algunas construcciones que os pueden ayudar a identificarla, son la Puerta Norte, el edificio Basilical superior, el Salón Rico, la Casa de la Alberca.

En poco menos de un siglo la que fué ciudad resplandeciente, donde el lujo estaba presente hasta en el más mínimo detalle, quedó saqueada, esquilmada, relegada al olvido. Sólo muchos siglos después y a paso lento, va recuperando parte del esplendor que asombró al mundo.

El yacimiento arqueológico de esta ciudad está declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de monumento desde el año 1923. El 27 denero de 2015 fue inscrito en la lista indicativa de España de Patrimonio de la Humanidad.

¿Os animais a identificarla?. Para que los que aquí acudais no veais la solución aportada por los demás compañeros, excepcionalmente habilitaré la moderación de comentarios, publicándolos todos cuando considere que vuestras aportaciones se hayan agotado.

Más descripciones de lugares en el blog de nuestro amigo Alfredo

26 de agosto de 2016

Ente jueves un relato "ARGUMENTOS LITERARIOS Y DE OTRAS CLASES"

LA VIEJA CASONA

Relato basado en el siguiente argumento facilitado por El Demiurgo de Hurlingham:

En una vieja casona se escucha un golpeteo en la pared, en donde antes había una habitación, ahora tapada con ladrillos”.


Corria el año 1990 cuando estos acontecimientos tuvieron lugar.

Llegué esperanzado y feliz. A mis setenta años, heredar aquella casona me daba la oportunidad de regresar al pueblo que me vió nacer y acabar mis días rodeado de una naturaleza amiga, de entrañables paisajes que fueron escenario de mis juegos, de mis travesuras infantiles, de mis primeros escarceos amorosos. Llegaba con la creencia de que el tiempo todo lo borra y que ya nadie recordaría que aquella casa, ahora mía, perteneció a mi abuelo, un hombre cruel, carente de cualquier atisbo de humanidad, despiadado y que, con su conducta, se hizo acreedor del odio de buena parte de sus vecinos. Nosotros mismos, su familia, tuvimos que emigrar sin culpa alguna, temerosos y avergonzados.

Durante la Guerra Civil, mi abuelo fué comandante en el bando de los vencedores. Aprovechó su rango y la obscena impunidad que las guerras proporcionan para mandar fusilar a familias enteras con la excusa de su pertenencia al bando republicano en simulacros de juicios donde la justicia era profanada sistemáticamente.

Su última hazaña, antes de abandonar la casona para siempre, tuvo que ver con cinco destacados sindicalistas mineros, vecinos del pueblo. Una noche, con la guerra a punto de terminar, la balanza ya inclinada del lado de las tropas franquistas, los arrebataron de sus casas y nunca más se supo de ellos.

Desde mi retorno, noche tras noche, en el salón de la vieja casona, a solas con mis recuerdos, lo que debería ser un remanso de paz, se ha convertido en un concierto de extraños ruidos y golpes procedentes de la pared donde se ubica la chimenea. No encuentro la tranquilidad de espíritu que venía buscando cuando decidí regresar al pueblo.

Dispuesto a acabar con esa situación que me perturba e incomoda, he mandado derruir el tabique. Tras el mismo, un macabro descubrimiento. Cinco esqueletos con un disparo en el craneo. Aquellos sindicalistas desaparecidos, recibirán finalmente la sepultura que la crueldad humana les negó.

Ahora, mientras me alejo nuevamente, esta vez para siempre, medito sobre la sinrazón humana, sobre la inutilidad de las guerras, sobre la innecesaria crueldad, sobre la incuestionable verdad de que en el corazón de los humanos habita una alimaña que a veces se libera desencadenando toda su rabia contenida.

Mas relatos basados en argumentos proporcionados por nuestro amigo Demiurgo, los podeis leer en su casa


27 de julio de 2016

Este jueves, un relato: IMAGEN DISPARADORA


Llevo mucho tiempo sin atreverme siquiera a acercarme al minimalista mundo de los haikus. Las musas me tienen abandonado. Tal vez esté empezando a secarme por dentro y eso me preocupa. Los haikus son mi debilidad literaria y aunque nunca quedo satisfecho del resultado, disfruto escribiéndolos mientras sueño que tal vez algún día consiga uno que alimente mi ego de escritor frustrado. El reto de esta semana me ha sugerido estas humildes muestras:


Tras la ventana,
aguarda la añoranza
contando lunas.

Tras la ventana,
es todo incertidumbre
desde la calle.

Es tu ventana,
frontera entre los mundos
que nos habitan

Tras la ventana,
intuyo tu mirada.
Tengo esperanza.

Tras la ventana,
fabulo mil historias
desde la calle.

Más historias en torno a esta imagen disparadora en el blog de nuestra anfitriona María José Moreno

14 de julio de 2016

EL IMPOSIBLE OLVIDO


Hoy, 14 de Julio es un día muy especial para mí. Un día imposible de olvidar. Un amigo me invita a escribir, precisamente hoy, sobre el olvido. No podría, hoy no, escribir sobre ese tema. Todas mis emociones, esas que conducen siempre mi pluma sobre la página en blanco, me incitan a escribir sobre el imposible olvido, sobre las cosas imposibles de olvidar y especialmente sobre nosotros y un acontecimiento que cambió nuestra vida para siempre, tal día como hoy, hace ya 42 años.

Hoy quiero escribir a vuelapluma, sin apenas reflexionar sobre lo escrito, que fluya como el agua de un manantial, fresca y sin remansos.

No me es posible olvidar que en ese día, confirmamos ante el altar nuestra elección mutua como compañeros de viaje. Tus pisadas junto a las mías, comenzaron una senda nueva que nos ha traido felizmente hasta el día de hoy.

No me es posible olvidar que casi todo lo bueno que pueda haber en mí, de tí lo aprendo, de tu inmensa humanidad me contagio, de tu enorme corazón, de tu calidad humana me nutro, de tu vitalidad y tus ansias de vivir, mamo. ¿Como olvidar lo que te hace vivir y respirar?.

No me es posible olvidar tanta vida, tantas alegrías, tantos momentos compartidos. Es imposible el olvido. Más imposible aún, olvidar tu mano en la mía, mi mano en la tuya, cuando la desesperación de una inmensa pérdida hizo especialmente necesario un apoyo mutuo, una amorosa entrega que nunca nos faltó.

Mi vida a tu lado ha sido y es, un ligero soplo de aire fresco, un momento fugaz, un luminoso instante, un cortísimo trayecto a pesar del tiempo transcurrido, desde que nos prometimos fidelidad y amor eterno.

Hoy no, Toñi, hoy no es el día para escribir sobre el olvido. Hoy el imposible olvido me lleva a escribir sobre tí, sobre mí, sobre nosotros, me lleva a expresar torpemente, porque no hay palabras, mi amor por tí y mi gratitud porque estés en mi vida, compañera del alma, compañera.

Seguramente otros sí que habrán escrito sobre el olvido en casa de nuestro amigo, ese del medio beso,  GUSTAVO

23 de junio de 2016

Este jueves un relato: MIEDOS INFANTILES


¿Nacemos ya con miedos adquiridos?. ¿Forman parte algunos de nuestros miedos de la filogénesis de la especie humana?. Tal vez sí, tal vez algunos miedos tengan un fuerte componente de herencia genética. Tener miedo, podemos pensar que es consustancial al ser humano, un sentimiento al que no podemos sustraernos. Lo que sí resulta evitable es permanecer en él. Vencer los miedos, aprender a controlarlos, dominarlos, superarlos es una tarea más y no precisamente baladí de nuestro crecimiento personal.

Los niños son especialmente vulnerables al miedo. Resulta muy fácil sembrar toda clase de miedos en su tierna personalidad. A veces, la inconsciencia de los adultos, sembrando el miedo en los niños, provoca daños que a menudo permanecen para siempre en el ánimo de estos.

Recuerdo algunas historias de mi infancia con las que mis mayores pretendían obtener de mí, obediencia, respeto, acatamiento de normas, docilidad. A su manera, con la mejor de las intenciones, en definitiva, su sana intención era educarme. Nunca lo he puesto en duda, aunque aún me asombra que esos métodos no dejarán cicatrices en mi alma.

“Duermete niño que viene el coco y se lleva a los niños que duermen poco”. ¿Quién era capaz de dormirse rápidamente con esa espada de Damocles sobre la cabeza?. Yo no, desde luego. Un ojo abierto y otro cerrado temiendo que en cualquier momento apareciera con aviesas intenciones el temido coco.

Y qué decir del “hombre del saco”, ese pérfido ser mitológico, coleccionista de niños que cometían la infantil torpeza de alejarse aunque fuera mínimamente del ámbito protector de sus padres. Recuerdo, incluso ya algo mayor, como me cruzaba de acera cuando veía venir algún hombre algo peor encarado de lo que yo en mis cortas luces consideraba adecuado.

O el clásico pórtate bien, que ese señor es guardia municipal o policía, y puede encerrarte para siempre.

Y aquello de que la letra con sangre entra. ¡Como no temer la reacción de unos profesores amantes de la regla como instrumento con el cual enrojecer las inocentes manos infantiles que tenían la desgracia de provocar sus ansias educadoras a base de palmetazos.

Lo curioso es que ellos estaban convencidos de la eficacia de sus métodos. A su manera, eran excelentes personas y educadores. Tengo grabado en mi alma como D. German, uno de mis profesores, me prestó su chaqueta y me puso al sol junto a la ventana del aula confundiendo con frío lo que era pavor a los reglazos que me estaba proporcionando por no saber la respuesta a una pregunta. Aclaro que, además, era su alumno predilecto.

Por mor de la necesaria brevedad, me dejo muchas otras anécdotas de cómo la mayoría de los miedos infantiles son inculcados, producto de un aprendizaje negativo y de unos parámetros represores de las potencialidades infantiles.

Más terrores infantiles los podeis encontrar en casa de nuestra amiga Charo