Felicitación navideña 2017

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Creación de Mónica (Neogéminis)

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22 de junio de 2018

Este jueves un relato: JUEVES CON EL MUNDIAL DE FUTBOL




Pan y circo. Era el ingenioso y sibilino procedimiento que utilizaron los romanos para tener contento al populacho, a la plebe. Trigo barato, cuando no regalado, y costosos juegos circenses como método para conseguir votos y para mantener a la masa fuera del pensamiento, la crítica y la actividad política.

Los tiempos han cambiado muchas cosas, pero esa forma de embrutecimiento de las sociedades, poco ha variado y ha sido a peor, porque al menos los romanos facilitaban el pan. Ahora nos hemos quedado solamente con el circo.

Démosle a los ciudadanos normales, los ciudadanos de a pie, grandes espectáculos de masas, el fútbol es un buen ejemplo de ello, fábrica de mitos, semidioses a los que idolatrar y seguir, por los que sufrir o gozar, convirtiendo a sus equipos en orgullo patrio o en vergüenza nacional, en función de sus éxitos o fracasos deportivos.

Mientras fijamos obsesivamente nuestra atención en ese balón que rueda, a nuestro alrededor suceden cosas, desahucian familias, matan mujeres, se precariza el empleo, se reducen los servicios sociales, llaman a la puerta de nuestras sociedades millones de personas que han huido del hambre y la miseria, pero nosotros a lo nuestro, a ver ese balón que rueda con la esperanza de mantener nuestra portería a cero mientras marcamos gol en la del equipo contrario.

Al día siguiente comentaremos con pasión desmedida lo mal que estuvo Messi o el golazo de Cristiano, y a nuestro alrededor, ante nuestra indiferencia, seguirán sucediendo cosas que ni tan siquiera nos rozarán, satisfechos y saciados como estamos, con nuestra dosis de circo.

Más historias alrededor del mundial de fútbol en casa de nuestro amigo Gustavo

10 de junio de 2018

Cierre del jueves literario correspondiente al día 07/06/2018


Con algo de retraso, aún no he podido leer vuestras entradas, doy por terminada esta semana literaria en la que hemos escrito sobre una obra pictórica elegida por vosotros. Estoy convencido que será un gozo poder leeros y a ello me pondré nada más terminar de escribir este cierre de semana. Doy paso a nuestra amiga Lucía Escribano que ya nos ha invitado a escribir bajo el título de "CAMBIOS". Mi retraso en cerrar esta semana, me permite ofreceros el vínculo a su propuesta, ya publicado. Es este:
https://lucia-m-escribano.blogspot.com/2018/06/convocatoria-literaria-jueves-14-junio.html?spref=fb

Como siempre que tengo el placer de coordinar un jueves literario, agradecer de corazón vuestra participación en el mismo, sea escribiendo, comentando, ambas cosas o simplemente leyendo lo que los compañeros han escrito.

Seguimos encontrándonos en el terreno de las letras en el Universo Juevero que entre todos construimos.

7 de junio de 2018

Este jueves un relato: EL CUADRO: Relación de participantes.


Y van llegando participantes para este jueves pictórico. Aunque estoy fuera de casa y con algunas limitaciones en lo que a Internet se refiere, procuraré enlazaros lo antes posible en el mismo orden en que vaya recibiendo vuestras aportaciones.
Me interesa sobremanera el que ningún compañero de letras quede sin enlazar por despiste, bien mío, bien porque no me haya enviado el vínculo. Por tanto os ruego que si observáis alguna anomalía en este sentido me lo hagáis saber, así como si veis que algún compañero ha publicado y se le ha olvidado enviarme el´vínculo a su entrada.
Hasta el momento, estos son los compañeros que se han sumado a mi propuesta:
01.- Montserrat Sala
02.- Carmen Andujar
03.- Mujer Virtual
04.- Fabian
05.- Campirela
06.- Dafne SineDie
07.- Neogéminis
08.- JLO
09.- Javier Miró
10.- Tracy
11.- Mag
12.- Rhodea Blason
13.- Pepe (Yo mismo)
14.- Dorotea
15.- Myrian
16.- El Demiurgo










Este jueves un relato: EL CUADRO


EL CUADRO:

Todo amor tiene dos caras, la vertiente pasional, deseo irrefrenable y llama poderosa que todo lo arrasa, sudor y piel, tacto y contacto y esa otra vertiente tierna, dulce, galante, espiritual, generosa, desprendida, capaz de las más grandes renuncias por el bienestar de la persona amada. Este cuadro de Julio Romero de Torres, bien podría reflejar estas dos facetas del amor.


LAS DOS CARAS DEL AMOR

Eres mi gentil, mi apuesto caballero,

el que me cuida, me mima, me protege,

aquel que provocó mi amor sincero.


Siempre tienes el necesario gesto,

a punto la sonrisa,  el abrazo preciso,

la palabra oportuna, el amor manifiesto.


Tal como eres te amo, pero siento,

que tu manera de amarme, tu ternura,

son a la vez, mi gloria y mi tormento.


Deja atrás por un instante la cordura,

desecha tu envoltura formal por un momento,

sumérgete en la insensatez y la locura.


Necesito de ti que me enajenes,

que me enerves la piel,

que naufraguemos juntos,

en un mar de sudores compartidos.


que cabalguemos nubes,

que contemos estrellas,

que soñemos viajes,

que persigamos sueños.


Necesita mi amor de esas dos caras,

desbocado galope y paso reposado,

locura y sensatez, tormenta y calma.

Pepe.


3 de junio de 2018

Convocatoria literaria. Este jueves, un relato: EL CUADRO

 
 
 
 
 
Una vez más, ante la falta de voluntarios para coordinar el jueves literario próximo, asumo esa responsaabilidad. Aprovecho para deciros que sigue sin asignación de coordinador, el jueves día 21 de Junio. Sería deseable que se cubriera lo antes posible para que no existan indeseadas lagunas en la programación de los jueves literarios.
Se me ha ocurrido que cada uno de los participantes elija una obra pictórica que no os sea indiferente, que despierte en vosotros agrado, repulsa, asombro, admiración, alegría, tristeza, o cualquier otra clase de sentimiento o emoción y sobre ella escriba, bien para describir lo que la misma le sugiere, bien para tejer una historia que la tenga como hilo argumental. La imagen que acompañe vuestra participación escrita, será la de la obra pictórica elegida. El título para este jueves, escueto y conciso: “EL CUADRO”. Creo que la propuesta es lo suficientemente amplia y diversa como para que os resulte atrayente la participación.
Iré publicando vuestras aportaciones en esta misma entrada en el mismo orden en que me vayais haciendo llegar los vínculos a vuestros escritos desde el jueves a las cero horas y hasta el viernes a las veinticuatro horas. Os espero ilusionado e impaciente. Gracias de antemano.

20 de mayo de 2018

Cierre de convocatoria 17/05/2018

 
 
 
Transcurrida la semana correspondiente al jueves 17, me toca proceder al cierre de la misma. En primer lugar, pediros disculpas por no haber podido aún leer todas vuestras aportaciones a este jueves literario. El viernes operaron a Toñi del hombro, como sabeis,  y estoy algo liado. Lo importante es que todo ha salido bien. Gracias a todos los que habéis querido acompañarme en este punto de locura que es escribir, gracias también, como no, a los que habéis acudido como lectores a hacernos compañía ya que sin vosotros esta aventura no tendría ningún sentido. 
Paso gustosamente el revelo a mi gran amigo Juan Carlos Celorio que nos coordinará y conducirá en el jueves correspondiente a la semana del 24, desde su blog ¿Y qué te cuento?


17 de mayo de 2018

Una convocatoria literaria. Este jueves, un relato: UN PUNTO DE LOCURA


Me ha surgido una circunstancia imprevista cuando decidí hacerme cargo de la coordinación de este jueves, que me hace imposible dedicar tiempo a una entrada para el tema propuesto por mí. Dado que como anfitrión no debo faltar a mi propia convocatoria, os dejo un escrito que publiqué allá por el 2010 que creo responde bien al tema propuesto. Alguno de vosotros es posible que lo recuerde pero creo que para la mayoría será nuevo.



UN PUNTO DE LOCURA.


El sonido del reloj le hizo levantar los ojos. Las doce de la mañana. Miró a sus compañeros. Las mesas de trabajo, perfectamente alineadas y jerarquizadas. Al fondo, dominándolo todo, el Director del Departamento. Delante, tres mesas para otros tantos oficiales administrativos, y delante de estas, a su altura, cinco mesas servían de lugar de trabajo para cinco auxiliares entre los que se encontraba. Aparte del tamaño de las mesas y la posición jerarquizada de las mismas, nada les diferenciaba en el aspecto personal. Ellos con traje gris, camisa blanca, discreta corbata, pelo corto, zapatos brillantes. Ellas, traje de chaqueta, camisa de seda, zapatos de tacón medio, discreto maquillaje y elegantemente peinadas.

En todas las mesas, a un lado, expedientes perfectamente amontonados, al otro lado, idénticas pantallas de ordenador, ubicadas en el mismo extremo de las mesas. La luz, blanca, fría y uniforme.

Cada uno de ellos conocía a la perfección el trabajo a desarrollar. Era el mismo de ayer, el mismo de hace una semana, un mes, el mismo del año anterior,… el mismo de siempre. Así desde el día en que se sentó por vez primera en su mesa de auxiliar, hacía ya quince años.

Reinaba la calma, habitual y monótona. Sin embargo, una extraña sensación de ahogo comenzaba a apoderarse de él. Primero fue un ligero estremecimiento. Después un sudor frio, empapó todo su cuerpo mientras poco a poco, el sentimiento de ahogo fue a más y comenzó a faltarle la respiración hasta que estalló su personal tormenta.

De un manotazo, arrojó al suelo la pantalla y el teclado de su ordenador. Los expedientes que un momento antes se amontonaban en perfecto orden en un extremo de su mesa, volaron por los aires y un tremendo grito liberador, puso fin a ese sentimiento de ahogo que le impedía respirar.

Le dijo al director, saltándose el orden jerárquico que se iba, y se fue. No quizo oir la oferta de vacaciones, tampoco quiso que lo despidieran lo que le hubiera permitido una indemnización por despido, no atendió a razones. Sólo atendió a la imperiosa llamada de su corazón y se marchó.

Sus compañeros lo vieron meses más tarde en una feria de artesanía. Vendía collares elaborados por él. Su atuendo en nada se parecía al “uniforme” de trabajo que ellos conocían tan bien. El traje había sido sustituido por unos pantalones amplios de rayas moradas y rojas, la camisa, por una camiseta de color indescriptible, la corbata había sido reemplazada por un collar, los zapatos por unas chanclas de cuero y al pelo le habían crecido unas hermosas rastas. Lo que más llamó su atención, sin embargo, es que su cara que antes reflejaba aburrimiento y tedio, lucía ahora jovial y reflejaba en todo su esplendor esa tranquilidad de espíritu que es patrimonio de los hombres libres.
Pepe.

El resto de relatos de esta convocatoria los podeis disfrutar en este mismo blog, algo más abajo