Felicitación navideña 2017

Felicitación navideña 2017
Creación de Mónica (Neogéminis)

Seguidores

17 de mayo de 2018

Una convocatoria literaria. Este jueves, un relato: UN PUNTO DE LOCURA


Me ha surgido una circunstancia imprevista cuando decidí hacerme cargo de la coordinación de este jueves, que me hace imposible dedicar tiempo a una entrada para el tema propuesto por mí. Dado que como anfitrión no debo faltar a mi propia convocatoria, os dejo un escrito que publiqué allá por el 2010 que creo responde bien al tema propuesto. Alguno de vosotros es posible que lo recuerde pero creo que para la mayoría será nuevo.



UN PUNTO DE LOCURA.


El sonido del reloj le hizo levantar los ojos. Las doce de la mañana. Miró a sus compañeros. Las mesas de trabajo, perfectamente alineadas y jerarquizadas. Al fondo, dominándolo todo, el Director del Departamento. Delante, tres mesas para otros tantos oficiales administrativos, y delante de estas, a su altura, cinco mesas servían de lugar de trabajo para cinco auxiliares entre los que se encontraba. Aparte del tamaño de las mesas y la posición jerarquizada de las mismas, nada les diferenciaba en el aspecto personal. Ellos con traje gris, camisa blanca, discreta corbata, pelo corto, zapatos brillantes. Ellas, traje de chaqueta, camisa de seda, zapatos de tacón medio, discreto maquillaje y elegantemente peinadas.

En todas las mesas, a un lado, expedientes perfectamente amontonados, al otro lado, idénticas pantallas de ordenador, ubicadas en el mismo extremo de las mesas. La luz, blanca, fría y uniforme.

Cada uno de ellos conocía a la perfección el trabajo a desarrollar. Era el mismo de ayer, el mismo de hace una semana, un mes, el mismo del año anterior,… el mismo de siempre. Así desde el día en que se sentó por vez primera en su mesa de auxiliar, hacía ya quince años.

Reinaba la calma, habitual y monótona. Sin embargo, una extraña sensación de ahogo comenzaba a apoderarse de él. Primero fue un ligero estremecimiento. Después un sudor frio, empapó todo su cuerpo mientras poco a poco, el sentimiento de ahogo fue a más y comenzó a faltarle la respiración hasta que estalló su personal tormenta.

De un manotazo, arrojó al suelo la pantalla y el teclado de su ordenador. Los expedientes que un momento antes se amontonaban en perfecto orden en un extremo de su mesa, volaron por los aires y un tremendo grito liberador, puso fin a ese sentimiento de ahogo que le impedía respirar.

Le dijo al director, saltándose el orden jerárquico que se iba, y se fue. No quizo oir la oferta de vacaciones, tampoco quiso que lo despidieran lo que le hubiera permitido una indemnización por despido, no atendió a razones. Sólo atendió a la imperiosa llamada de su corazón y se marchó.

Sus compañeros lo vieron meses más tarde en una feria de artesanía. Vendía collares elaborados por él. Su atuendo en nada se parecía al “uniforme” de trabajo que ellos conocían tan bien. El traje había sido sustituido por unos pantalones amplios de rayas moradas y rojas, la camisa, por una camiseta de color indescriptible, la corbata había sido reemplazada por un collar, los zapatos por unas chanclas de cuero y al pelo le habían crecido unas hermosas rastas. Lo que más llamó su atención, sin embargo, es que su cara que antes reflejaba aburrimiento y tedio, lucía ahora jovial y reflejaba en todo su esplendor esa tranquilidad de espíritu que es patrimonio de los hombres libres.
Pepe.

El resto de relatos de esta convocatoria los podeis disfrutar en este mismo blog, algo más abajo

21 comentarios:

  1. Me encantó lo de "el patrimonio de los hombres libres" aunque yo hubiese usado el genérico de "personas" jeje pero no vamos a fijarnos en esos detalles 😁😁😁 me encantó leerte Pepe. Muchas gracias x coordinar pese a tus apremios de horarios. Un abrazo 😊

    ResponderEliminar
  2. Disculpado estás de sobra ..y me pareció un buen texto y además genial para ese toque de locura que en este caso eligió de su aburrimiento trabajo a pasar a ser como has definido a ser un hombre libre y feliz .
    Un abrazo y feliz jornada.

    ResponderEliminar
  3. Una bonita ficción, una utopía para muchos y la libertad para los que tienen, de verdad, un punto de locura.
    Gracias por compartirlo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. QUé gozada, qué momentazo... ojalá ese punto de locura, seríamos todos más felices ;)
    Bss

    ResponderEliminar
  5. Me ha parecido muy adecuado, te ha sido útil tenerlo archivado. Genial para una defensora de la locura. Abrazos

    ResponderEliminar
  6. El protagonista decidió ser fiel a sí mismo y ahora está en paz, consigo mismo y muy a gusto. Dejó atrás el vivir "como se debe" haciendo lo que se espera de él, etc. Y eso es muy beneficioso para él y para quienes le rodeean.

    Mucha suerte con la operación de tu mujer.

    Cariños.

    ResponderEliminar
  7. Ahh, y para mi era un relato nuevo. Gracias.

    ResponderEliminar
  8. Estos cambios drásticos hoy día se están produciendo con alguna frecuencia, señal de que el personal está harto de esta vida encorsetada que llevamos y no conduce a ninguna parte , sólo a estrés y depresiones.
    Me ha gustado mucho.

    ResponderEliminar
  9. No hay más libre que aquel que lo es en mente. Estas locuras son las que nos hacen sentir vivos.

    No te había leído esta entrada en su fecha pues no hace tanto que nos cruzamos pero bien ha merecido la pena.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  10. La libertad es lo más bello si nace de una mente libre!! muy bueno!!!

    ResponderEliminar
  11. Habra' que seguirlo a vender collares por las Antillas o Nusa Dua ,Felicitaciones muy buena historia ,un abrazo

    ResponderEliminar
  12. Hola Pepe; Con un poco de retraso te mando mi aportación, en la confianza que lo enlaces con los demás compñeros. Me ha gustao mucho tu historia de al oficina.
    http://msalaportagmail.comblogspot.com.es.

    ResponderEliminar
  13. Me encantó el giro que dio el relato y que decidieras volver a publicarlo para esta convocatoria, y así poder leerlo.
    Mil gracias por hacer de anfitrión.
    Un besazo

    ResponderEliminar
  14. Para mi que es la primera vez que lo leo me parece un relato fantastico, muy bien por tu protagonista, solo tenemos una vida para dar pinceladas de colores, el gris es para otra cosa. Me ha encantado, besos.

    ResponderEliminar
  15. Me ha gustado mucho. Tomo una buena decisión que no todo el mundo se suele atrever, y por supuesto le salió bien; porque uno es feliz haciendo lo que realmente le gusta.

    Muy bueno.

    Muchos besos, Pepe.

    ResponderEliminar
  16. Le habría venido bien que lo despidieran pero todo cambio que haga feliz, es algo interesante para hacer.
    Y entra muy bien en tu jueves.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  17. Liberador, cuando se pierde todo es cuando te das cuenta que no tenías nada, hay momentos que nos hacen ver que estamos en el lugar equivocado, por un ahogo, por una melancolía, por tantas cosas, es muy bueno tu relato.
    Saludos

    ResponderEliminar
  18. Que lo hayas tenido guardado de hace unos años te ha venido bien para publicarlo ahora en tu propia inciaitiva, no hay mal que por bien no venga, como dice un refrán, y además, nosotros hemos podido leerlo.

    Tiene su punto de locura desde la libertad para encontrar la felicidad.

    Me encantó la última frase, un broche de oro final: +++patrimonio de los hombres libres***.

    Un placer leerte, y haber participado, Pepe.

    Besos enormes.

    ResponderEliminar
  19. Lo leí en su momento y no sé que sentiría entonces después de la lectura, pero ahora le entiendo, una liberación de una vida tan ominosa no puede llevar sino a la felicidad.
    Me gusta la perspectiva desde la que lo cuentas.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  20. Eso si que es un punto de locura. Se acabó lo monótomo, viva la aventura; pero está claro que cuesta tomar una decisión como esa, se ha de ser bien valiente.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  21. Un valiente.
    Ojalá muchos lo fuéramos
    Un beso
    del
    Aire

    ResponderEliminar

Dejaron huella de su paso: