Felicitación navideña 2016

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23 de mayo de 2013

Este jueves, un relato: "Nos tienen hartos"


¿Harto?. Según la RAE, la palabra harto define  un estado de fastidio o cansancio. Para aproximarme con justeza a definir las sensaciones que me producen la situación actual, la palabra harto me resulta manifiestamente insuficiente.  Asqueado sería más justo. Me provoca repulsión, me subleva, me produce rabia, aloja en mí mente ideas contrarias a mi forma de ser, habitualmente pacífica y poco dada a la confrontación.

El panorama social se asemeja a un páramo desierto y seco. Desolador, devastado, esquilmado, saqueado. Los avances sociales,  en vertiginoso retroceso. Sanidad, educación, sistema de pensiones, atención prioritaria  a las personas dependientes, pilares del  tan elogiado y apreciado estado del  bienestar , sufren recortes tan bestiales que disminuyen drásticamente su función vertebradora de una sociedad solidaria y avanzada socialmente.

¿Se han agotado los recursos?.  Tal vez sea cierto el machacón discurso que nos habla de la escasez de recursos, pero lo que provoca asco e ira es  que muchos de los existentes se han despilfarrado en obras faraónicas que se han demostrado innecesarias e ineficaces, que otros, en gran medida, han ido a engrosar las cuentas corrientes de gente sin escrúpulos o a tapar los agujeros dejados por unas entidades financieras que olvidaron las más elementales normas de prudencia en cuanto al riesgo asumible.

Asco,  porque los representantes de los poderes legislativo, ejecutivo, judicial, empresarial, sindical, incluso religioso, sólo se representan a ellos mismos y sus actuaciones de una forma flagrante y clamorosa van encaminadas a defender sus bastardos y particulares intereses, o los intereses de los poderosos, si es necesario,  por  la amenaza y la represión, alejados, cada vez más, de las necesidades de una sociedad a la que dicen servir.

Asco,  al comprobar que de poco o nada sirven  las masivas  protestas,  esas  que deberían  ser suficientes  para hacerlos recapacitar y enmendar sus actitudes, pero que en la práctica sólo sirven para provocar su jactancia y altanería.

Ni tan siquiera el alivio que supone el que la sociedad civil en su conjunto esté volcada en la tarea de aligerar en lo posible las situaciones más graves de indefensión, aleja la sensación  de asco que produce la dejación de responsabilidades por parte de los poderes públicos.

No quiero despertar en vosotros un sentimiento de hartazgo por la extensión de mi entrada, así que, como dice la canción, harto ya de estar harto…. termino sumido en la impotencia ante una situación que a todos nos supera.

Más gente harta la podeis encontrar en el blog de nuestra amiga Mar

31 comentarios:

  1. No podemos, ni debemos, sumirnos en la impotencia. En otro lugar decía que lo peor es comprobar, que todo aquello por lo que muchos luchamos, se vaya al garete, por la impericia y las ansias de unos deslamados. Me quedan pocas fuerzas, pero desde luego el grito no me lo roban.
    Un abrazo.

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  2. ¿Sabes lo que se me acaba de ocurrir? Será por lo que me gusta la perspectiva.... que los pueblos, las masas, o cualquier conglomerado de indivíduos, incluso puede que uno solo, si se acostumbra a algo medianamente cómodo, cuando ello le se le retira, y el retiro puede ir desde la salud, a cualquier tragedia personal, pasando por la política, el peso de la edad, etc. forzosamente se duele, se queja y necesita expresarlo. Bss.

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  3. Lo peor, lo peor es que tu narración es irrefutable.
    Lo bueno, que tu texto es impecable (nos consolamos con ello).
    Un fuerte abrazo.

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  4. La redacción del relato es impecable pero honestamente no me convence eso de que pongas "todos los gatos en la misma bolsa" ¡muchos saludos Pepe!!

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  5. LLevas razón la situación nos está superando.

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  6. Más que justificada la extensión de tu escrito, Pepe. Sólidos argumentos.
    Un abrazo

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  7. Por supuesto que esta justificada la extensión y también tu enfado grande e ¡ncontestable. Desde lu
    ego tienes más razón que un santo, y lo has expuesto fenomenal y brillantemente. Felicidades
    Pepe,me ha encantado.

    Un saludito

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  8. Cuando hayamos retrocedido unas cuantas décadas (bastantes) en los derechos y conquistas sociales; cuando rendidos, de rodillas y atemorizados, aceptemos cualquier cosa, con más horas y menos sueldo, con contratos casi inexistentes...sólo entonces darán por finalizada la crisis que ellos mismos han diseñado. Su objetivo se habrá cumplido y la gente se dará golpes en el pecho ante la suerte de tener un empleo, por malo y esclavo que sea.

    Y dicho esto, comentario que ya he hecho a un par de jueveros, quisiera añadir que la depresión generalizada y el pesimismo enquistado en nuestras bases psicológicas (que ya está ocurriendo) es el terreno que justo buscan conseguir. Es por eso que al final siempre intento ser optimista, a veces cuesta, pero tengo la sensación de que es nuestra obligación, de hecho y bien mirado, es hasta una herramienta de protesta muy efectiva.

    Un abrazo

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  9. Una buena amiga, que siempre me comenta por e-mail y cuyo anonimato quiero seguir respetando, me envía un comentario que por su claridad quiero poner en vuestro conocimiento:

    Hemos visto a la iglesia exigirle al gobierno que cumpla con lo estipulado en materia religiosa en la escuela, pero no los hemos visto exigir al gobierno, con la misma rotundidad, insistencia y cabreo, que cumpla con las personas, con sus sustento, con su trabajo, con sus dependencias, con su dignidad.
    Parece un chiste, pero no lo es...
    Y esto es sólo un ejemplo del despropósito y la absurdez general.

    Y así podríamos estar escribiendo tres veranos...de cualquiera de las cosas que desde su poder de las urnas tan manido, nos joden la vida.

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  10. así es como es, Pepe!
    sabés, el otro día iba yo en un taxi hablando con el tachero de la realidad nuestra acá en Buenos Aires y antes de apearme, me dijo:
    "lo peor no es esta realidad, señora, lo peor es que nos acostumbramos!" y ahora ando pensando en eso: en que no quiero acostumbrarme!
    un abrazo

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  11. Totalmente de acuerdo; pero también te digo, que aunque parezca que no sirve de nada salir a la calle, yo, aún tengo la esperanza de que si sirve, y como la gota malalla hemos de continuar dándoles la lata y al final recapacitarán.
    Un abrazo

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  12. Lo triste es ser desoídos, que no haya ningún tipo de respeto por el reclamo.
    Creo que este jueves dio la posibilidad de que muchos expongan su bronca con la voz de sus entrañas. Tu escrito lo dice todo. Ojalá, las cosas den un giro para bien, siento que es imposible no guardar una pizca, más no sea, de optimismo.
    Besos Pepe!
    Gaby*

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  13. Creo que no se puede expresar mejor el sentimiento de hartazgo general de como lo has hecho tu. Enhorabuena! Bs.

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  14. te voy a contar una historia:
    papá es uno más de los afecatdos por las preferentes.
    pertenezco a una reciente asociación de prefentistas de zamora.
    ayer hubo reunión. uno de la direción vino a decir que se habían reunido con el consejero de economía. dijo que este era altivo, que mientras le hablaban se reía de mis compañeros. vamos, que les tomó por el pito de un sereno. uno de los que fue, le dijo esas cosas que tú o yo pensamos: es decir, sinvergüenza, etec...al parecer se lo dijo educadamente. a continuacíon se le dijo que se iba a pedir su dimisión. fue entonces que dejó de lado su risita, su altivez...
    añado yo: aunque esta es la versión de un prefentista, sabes, pepe, como que no me creo que el consejero se asustara.
    es decir, asco...
    es un cuento este que sirve de comentario. no creo que se deba de añadir nada más.
    medio beso.

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  15. Hartazgo, impotencia luego de vuelta retomar impulso. La vida es movimiento, y siempre hacia adelante, cueste lo que cueste...

    un fuerte abrazo.

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  16. Es cierto, todo lo que tenga que ver con el cotidiano vivir y nos hagan tropezar con la ineptitud de algunos, pocos pero que controlan la manera de hacernos cada día mas esclavo, nos lleva a un hartazgo que no hay que callar, jamas. Y en este movimiento como dice Cass, siempre adelante cueste lo que cueste.

    Un abrazo :)

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  17. Te comprendo hay cosas que superan el hartazgo, se vuelven asco, repulsión e impotencia, y te acompaño en ese sentimiento a todo lo que escribiste en tu entrada.
    Un abrazo.

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  18. Realmente cierto lo que dices ya algunas cosas de esta sociedad dan verdadero asco, un fastidio inmenso que no se supera con nada y por más que reclamemos no pasa nada

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  19. Estoy totalmente de acuerdo contigo, estamos más que hartos, estamos asqueados, muy fastidiados y sobre todo, decepcionados y ya, escarmentados de todas sus mentiras y malas acciones de quienes nos gobiernan.

    Un buen post, que hace pensar.

    un abrazo

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  20. Excelente crítica que el 99% compartimos (el 1% restante son los que provocan la situación que vivimos y no creo compartan mi opinión).

    Me pregunto para qué pago mis impuestos si se recorta en tantas cosas, ¿donde van a parar? ¿quizá a pagar muy bien a policía porque nos pegue cada vez que nos manifestamos? Asco de país.

    Bss.

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  21. No se agotaron los recursos, se agotó la honestidad en los dirigentes. El poder se perpetúa y el pueblo desahuciado da palos de ciego. La actitud edificadora y sensata no está en proporción directa con los que pueden ejercerla y las buenas ideas se pieredn por el camino de la impotencia.
    Abrazos solidarios

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  22. Tal cuál, hartos de estar hartos de tanta hipocresía, engaños, de que nos tomen el pelo!!!! :(
    Abrazos de azul mar :)

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  23. Pepe, es cordobesa. Y tiene esas cosas que comentas, además de tenerme hasta los huesos desde hace 25 años.

    Un abrazo

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  24. Ay, Pepe, y tanto que de hartanos ya nos hemos cansado. Esa hambruma programada me da mucho miedo, esa venta de países de buen clima me produce terror. Las neveras casi vacías, el miedo al futuro nuestro y de los nuestros. Noticias vergonzosas, prepotentes y mezquinas, llenas de desfachatez. Ellos se nos ríen en la cara y nosotros no podemos enfrentarnos a nada porque tienen un sistema de represalias muy bien amarrado y asentado. NI patalear podemos. Pero sí podemos escribir en los blogs y mostrar que hasta las pestañas las tenemos asqueadas.
    Un bravo por esta entrada y todo nuestro cariño, chicos. Beso bien grande.

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  25. Pues que sepas que te has pasado seguro de las 100 palabras... venga harto, venga harto. Harto, ¿de qué? Pero si todo va de lujo. Si lo de la crisis es mentira, si eso de que ahora somos más pobres, no es cierto... ¡vaya! me salió la vena política ...jajaj Un besote

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  26. Hola, ola de mar..
    Si estamos hartos. Yo lo estoy. Estoy indignada constantemente, ¿ cómo no estarlo? Cómo se atreven a pensar que pueden hacer lo que quieran sólo porque están en el poder, un poder dado por las urnas, sí, pero no se lo dieron en base a lo que están haciendo, si no a un programa que no están siguiendo.
    Se permiten tenernos así, sin trabajo, sin poder adquisitivo, si salida.
    No me gusta mi país y eso es triste. No me gusta la gente porque es insolidaria, y esa insolidaridad es la base de todos los males. Nadie lucha más que pro sí mismo. Y algunos, ya, mira, ni leemos el periódico para salvaguardarnos
    Un beso
    del
    Aire

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  27. Bravo por esta valiente entrada, que comparto contigo, todo ese hartazgo que tenemos y sufrimos los de abajo.

    Un abrazo

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  28. La RAE se queda corta en estos tiempos para definir la palabra "harto". Y lo que es peor, no encuentro una palabra que encaje con todo esto que nos toca vivir.
    Un beso (tarde) pero con el corazon.

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  29. Y lo peor es la sensación que a uno le queda, yo sigo preguntandome ¿se enteran de algo?
    Puafffff!!!!
    Bravo Pepe.
    Un abrazo

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  30. El comienzo de las revoluciones es siempre el mismo: sufrir una inaceptable injusticia colectiva.
    Pero hay que saber contra quien se debe luchar, y es en este punto donde lo tenemos más crudo. Esta injusticia que nos afecta ahora a nosotros (y durante mucho tiempo atrás a otros muchos pueblos) es general, global si lo prefieres.
    La revolución, por lo tanto, deberá ser global o no servirá para nada.
    Y no estoy hablando de algo baladí, nos jugamos nuestra supervivencia.
    Por lo tanto no puedo estar más de acuerdo contigo, estar harto se queda, a todas luces, muy lejos del sentir general.
    Un abrazo.

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